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Opinión

Adolescencia: Una serie incómoda o necesaria

4 de Abril, 2025
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La mini serie Adolescencia disponible en Netflix nos muestra, de manera cruda y sin concesiones, cómo diversos factores pueden confluir para generar situaciones de vulnerabilidad extrema en los adolescentes. No se trata solo de la historia de Jamie (un adolescente de 13 años que comete un crimen), sino de un entramado de interacciones entre la familia, la escuela, el grupo de pares, las instituciones y la sociedad en su conjunto. Es un recordatorio de que la adolescencia es un momento de construcción de identidad, de búsqueda de pertenencia y de validación, pero también de enorme
fragilidad emocional.

La Soledad de Jamie: Cuando la Desconexión se Convierte en Riesgo

Jamie es un adolescente inmerso en un mundo real y digital que lo sobrepasa. Sus padres, quizás sin darse cuenta, no logran ver su mundo interno ni comprender la magnitud del riesgo que enfrenta en el espacio digital, donde muchas veces se juegan las verdaderas batallas de identidad y pertenencia. Sus amigos, igualmente confundidos y solitarios, se convierten en guías, en una etapa de vulnerabilidad física, emocional y social. La escuela, lejos de ser un espacio de contención, se muestra desbordada y carente de recursos para la regulación emocional, con docentes sobrepasados quienes, desde la desesperación, recurren a prácticas autoritarias que solo profundizan la desconexión emocional.

La Influencia del Entorno: Más Allá de la Familia y la Escuela

A nivel social y cultural, la serie nos confronta con un modelo de masculinidad que sigue imponiendo estándares rígidos y dañinos. La idea de que los hombres deben ser fuertes, dominantes y carentes de emociones sigue vigente, empujando a los adolescentes a esconder sus sentimientos, evitar pedir ayuda y, en algunos casos, reaccionar con agresividad. En este contexto, términos como incel, manósfera o la regla 80/20, emergen como reflejo de un fenómeno social más amplio: jóvenes que, sintiéndose excluidos de las relaciones afectivas, culpan a la sociedad y reproducen discursos de odio y resentimiento pero que, en muchos casos, resultan totalmente desconocidos por familias que ignoran el papel que juegas actualmente las redes sociales. 

La Tecnología: Un Nuevo Campo de Batalla

El tiempo en el que fuimos adolescentes no es el mismo que el de nuestros hijos. La tecnología ha transformado radicalmente la forma en que los adolescentes interactúan con el mundo, creando un espacio digital que muchas veces los adultos no comprendemos del todo. En la serie, este mundo digital no solo es un medio de comunicación, sino el lugar donde se construyen identidades, se buscan validaciones y se generan enormes distorsiones de la realidad. Las pantallas pueden ser una herramienta de conexión, pero también un factor de riesgo cuando no hay acompañamiento ni educación sobre su uso.

Reflexión Final: Nuestro Rol Como Padres y Madres

Como madres y padres, no podemos controlar todos los espacios donde nuestros hijos interactúan, pero sí podemos decidir cómo queremos acompañarlos. No se trata de blindarlos del dolor ni de garantizarles una vida sin obstáculos, sino de estar presentes de manera genuina, de ser ese refugio seguro que les brinde contención, amor y orientación en medio del caos y confusión.
 

La autora es comunicadora social