A pesar de que esta danza de autenticidad urbana y moderna está académicamente desarrollada se encuentra patentada, se ha visto plagiada y tergiversada, incluso en el exterior, lo que ha generado preocupación por la apropiación cultural.
A través de su vivencia cotidiana, su vestimenta, fe, espiritualidad, música, artes, entre otros, el mojeño convive con las prácticas contemporáneas y externas.