
En nuestro país durante más de una década y media funciona el Modelo de Economía Social Comunitaria Productiva (MESCP) que se caracteriza por el mayor predominio y protagonismo del agente económico “Gobierno” en casi todas las actividades de la economía boliviana.
Con la ley de Presupuesto General del Estado (PGE) anual se aprobaron las cifras específicas en términos de valor monetario la expansión del gasto público (creación de empresas públicas, subsidios, subvenciones, bonos, precios regulados, etc., hasta el 2022) utilizando los ingresos corrientes, el ahorro público, y adicionalmente el crédito externo, financiamiento del Banco Central armonizando la política fiscal, monetaria, régimen cambiario y crediticio acordado con la suscripción de un acuerdo de un Programa Fiscal Financiero (PFF) definiendo los objetivos de crecimiento económico y tasa de inflación de forma anual con el Ministerio de Economía y Finanzas públicas. El PGE 2022 prioriza la asignación del gasto público a las empresas públicas y la redistribución del ingreso. Para la próxima gestión fiscal 2023 se dio inicio a la elaboración del presupuesto público, según comunicado MEFP/VPCF/DGPGP/O3/2022, de fecha 25 de abril de 2022 dirigida a todas las entidades del Sector Público que deben cumplir, para la entrega de su Plan Operativo Anual y anteproyecto de presupuesto institucional, que será remitido a la Asamblea Legislativa Plurinacional.
Respecto al régimen cambiario permanece casi once años un tipo de cambio fijo que es una variable económica más del funcionamiento del MESCP con la finalidad de fijar (ancla nominal) las expectativas inflacionarias, señalización de los precios y respaldar la política económica de bolivianización, para generar ingresos con el señoreaje de la emisión monetaria de nuestra moneda el boliviano y el impuesto inflacionario (pérdida del poder adquisitivo de nuestra moneda), que son parte del financiamiento de la expansión del gasto público.
Con un sistema de tipo de cambio fijo el Banco Central de Bolivia no puede hacer política monetaria según principios y fundamentos económicos básicos, porque a cualquier aumento o disminución de la cantidad de dinero rige el aumento o la disminución del stock de reservas internacionales. Por lo tanto, no tendría la opción de dar crédito al gobierno o de otorgar liquidez al sistema bancario, que si aún lo realice como viene sucediendo actualmente, mediante la aprobación de la ley de PGE se tendría una disminución del stock de divisas.
La sostenibilidad de un régimen de cambio fijo requiere contar con un nivel óptimo de reservas internacionales en el Banco Central de Bolivia, y una estricta disciplina fiscal y la regla monetaria de una tasa de aumento de la emisión monetaria igual a la tasa de crecimiento de la economía.
A partir del 2006 según el MESCP se organiza la producción y la distribución económica de transición hacia el socialismo[1], que busca la construcción de un sistema económico alternativo al capitalismo que no es reciente y novedoso, porque fue presentado hace más de 61 años atrás durante un simposio internacional por varios economistas de diferentes nacionalidades y publicado en 1961 del siglo XX en Tokio, Japón con el título ¿A dónde va el capitalismo?, de Shigeto Tsuru, que textualmente señala: “………la estrategia de la transición al socialismo destacando la forma del excedente, utilizando todas las ocasiones que se presentan para poner sobre el tapete la cuestión y debilitar la presión del capital privado sobre el excedente, transformándolo gradualmente en un fondo sujeto al control social…...”. Funciona el mencionado proceso de transición hacia el socialismo únicamente si logra las siguientes condiciones: control total del poder; elevados recursos económicos; clientelismo político; debilidad institucional; políticas públicas diseñadas y aprobadas de arriba hacia abajo.
Durante el siglo XX y XXI algunos países siguieron el proceso señalado y continúan insistiendo como viene sucediendo en Bolivia en la estrategia de transición hacia el socialismo incurriendo en costos de bienestar de la sociedad.
Una lectura sobre la perspectiva general de la economía mundial y de Bolivia es necesario realizar continuamente.
El contexto externo desde diciembre del 2019 con la aparición del virus COVID-19 en Wuhan China e irradiado a todos los países y durante la presente gestión 2022 se inicia una recesión económica e inflación (guerra Rusia-Ucrania, y elevación de la tasa de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos de Norteamérica) son los fantasmas que afectan al mundo, El primero afecta a toda la población y principalmente a los adultos mayores, personas con deficiencia inmunológica por alguna enfermedad irreversible y diabéticos. El segundo afecta la producción mundial de bienes y servicios, principalmente alimentos y energía e impactara a los ingresos y empleos de los agentes económicos en todos los países.
El panorama económico interno de corto, mediano y largo plazo de Bolivia muestra signos de elevada vulnerabilidad en cuanto a la sostenibilidad del crecimiento económico, generación y acumulación del stock de divisas, ingresos fiscales, elevación del servicio de la deuda externa, aumento del déficit fiscal, desempleo y expectativas inflacionarias.
Prevaleciendo los factores externos e internos económicos desfavorables es fundamental realizar un diagnóstico exhaustivo sobre el estado de la economía boliviana y sus perspectivas en un contexto externo de crisis y contexto interno de gestión de recursos públicos escaso muy diferente al que se gestionó hasta el 2013 (primero y segundo período gubernamental del ex presidente Morales con bonanza económica, porque en su tercer período es totalmente diferente) y la actual administración gubernamental que enfrenta problemas económicos. No solo se necesita conocer y revisar en detalle los datos económicos[2], sino de todas las disposiciones legales vigentes, procesos judiciales, juicios a nivel internacional, relación de convenios con los sectores sociales, estado financiero de todas las instituciones públicas, aspectos políticos al interior del partido en función de gobierno y el nivel de interrelación con los partidos de oposición, etc. Toda la información obtenida sería utilizada, para el diseño de políticas públicas destinadas a resolver los diversos problemas de manera holística, para atender las necesidades insatisfechas de la sociedad desde abajo hacia arriba.
Sobre la teoría económica no vale la pena dedicar mucho tiempo al debate entre la ortodoxia (principios, fundamentos económicos y mecanismos de mercado en la asignación de los recursos) versus heterodoxia denominado también como pluralismo[3] económico, y sobre el comunismo y capitalismo[4], sino de basar las políticas públicas acordes a la realidad del país, más aún en el siglo XXI como la que vivimos ahora, por lo tanto, se tiene que diseñar e implementar una política económica convencional y no convencional. La política económica y sus instrumentos que utiliza un país nunca es independiente del escenario internacional, el contexto político local vigentes y además las autoridades gubernamentales no se pueden dar el lujo de ignorar lo urgente que demanda la sociedad. La cuestión es cómo lo enfrentan partiendo de las “condiciones actuales (línea de base)-objetivos-instrumentos económicos-estrategia” que continúa siendo la clave del comienzo del planteo de cualquier diseño de política económica.
Los instrumentos económicos convencionales y no convencionales a utilizar, depende del escenario en el cual la población está siendo afectada por problemas sobre la cual se aplica. Es difícil encontrar una medida de política económica que mejore la situación de todos, o al menos que mejore la de algunos sin comprometer la de otros[5].
Para llevar a cabo un programa de ajuste y reforma estructural en sintonía con la sociedad y la política, conociendo que los factores externos e internos son desfavorables, se va requerir mucho esfuerzo y desprendimiento de todos los bolivianos, por lo cual es urgente construir una agenda de política económica de corto y mediano plazo propuesto y acordado entre el sector privado, estatal (nacional, sub nacional y local), sociedad civil (sectores sociales, academia, etc.) y los partidos políticos, y constituir un Consejo Económico, Social y Político para su ejecución.
El año 2020 la economía decreció -8,74 por ciento y el año 2021 creció un 6,11 por ciento resultado que muestra que no se logró la recuperación económica del país porque se necesitaba una tasa de crecimiento económico de dos dígitos o por lo menos una tasa de crecimiento económico similar al 2020.
Durante el primer cuatrimestre 2022 la administración gubernamental continuo insistiendo con su política económica de transición hacia el socialismo mediante las siguientes acciones: suscribiendo un Programa Fiscal Financiero (PFF) manteniendo los objetivos de crecimiento económico y tasa de inflación de forma anual del PGE, cifras optimistas respecto a los últimos informes sobre la economía mundial, regional y de los países por parte de los organismos internacionales multilaterales de financiamiento y de la CEPAL; aprobando la creación de una nueva empresa pública de producción agrícola y anunciando otras más; incremento de un 4 por ciento al salario mínimo nacional y 3 por ciento al haber básico a los trabajadores de los sectores de salud y educación, y que el sector privado negocie con sus trabajadores para el incremento por encima del 3 por ciento, medidas que afectarán la estabilidad de las empresas, nuevos proyectos de inversión y la generación de nuevos puestos de trabajo. Por otra parte, el 1 de mayo anuncio una serie de disposiciones legales destinadas a beneficiar a los trabajadores como la obligatoriedad del uso de las vacaciones, declaratoria en comisión de los dirigentes sindicales y otros.
Por lo mencionado anteriormente, continuaría las políticas públicas, hacia la construcción de un sistema económico alternativo al capitalismo, utilizando todas las ocasiones que se presentan para debilitar la presión del capital privado sobre el excedente económico, a pesar de la vulnerabilidad de nuestro país a las condiciones adversas de los factores externos e internos prevalecientes en la actualidad que resultaría en un escenario económico de recesión y elevada inflación mundial.
[1] El modelo económico social comunitario productivo. ECOPLURAL. Ministerio de Economía y Finanzas Públicas. 2021. Página 6.
[2]Como decía Keynes, según Skidelsky “El gran economista debe poseer una rara combinación de dotes. Debe ser matemático, historiador, estadista y filosofo (en cierto grado). Debe comprender los símbolos y hablar en palabras corrientes. Debe contemplar lo particular en términos de lo general y tocar lo abstracto y lo concreto con el mismo vuelo del pensamiento. Debe estudiar el presente a la luz del pasado y con la vista al futuro. Ninguna parte de la naturaleza del hombre o de sus instituciones debe quedar por completo fuera de su consideración. Debe ser simultáneamente desinteresado y utilitario: tan fuera de la realidad y tan incorruptible como un artista, y sin embargo en ocasiones, tan cerca de la tierra como político”
[3] El economista Robert Skidelsky en su libro ¿Qué falla con la economía? menciona sobre pluralismo económico.
[4]Shigeto Tsuru, menciona en su libro ¿A dónde va el capitalismo? Que el Dr. Seishi Kaya, presidente del Consejo de la Ciencia del Japón, que escribió en un periódico “Si bien se reflexiona, es verdaderamente ridículo que la humanidad no pueda vivir en paz sobre el globo, cuando posee los conocimientos y los medios para hacer, incluso, un viaje de ida y vuelta a la Luna. Lo más importante, de ahora en adelante, parece ser la unión de nuestros esfuerzos para anticipar el momento en que todos podremos visitar la Luna como pacíficos turistas, en lugar de estar envueltos en el choque entre comunismo y capitalismo.”
[5] Aspecto que fue advertido por la Sra. Joan Robinson que señalo: “En el análisis económico se distinguen a los que construyen las herramientas económicas y los otros las que la utilizan. Al economista analítico como una caja de herramientas”, y reiterado por Juan Carlos de Pablo: ““Los instrumentos de política económica son herramientas específicas. Devaluar, congelar, prohibir, desregular, etc., son buenos ejemplos de instrumentos. Mientras que eficientizar, concientizar, etc., no lo son.”
Germán Molina Diaz es economista, miembro de número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas, docente de la UCB de Economía General, Contabilidad Nacional e Investigador asociado del Instituto de Investigaciones Socio Económicos (IISEC) de la UCB