
El profesor de la Universidad de Harvard N. Gregory Mankiw señala textualmente: “El estudio de la economía tiene múltiples facetas, pero se encuentra unificado por varias ideas fundamentales. Una referida sobre teoría y política monetaria la identifica como: “Principio 9 Cuando el gobierno imprime demasiado dinero, los precios se incrementan.”
El premio nobel de economía Milton Friedman sobre materia monetaria planteo cuatro puntos centrales: “Primero, nunca se debe dejar que el gobierno administre o manipule la maquinita de hacer billetes, porque la usan para robarle al público. Cada vez que se imprime un nuevo billete, se genera una sobredemanda y eso empuja los precios hacia arriba. El trabajador, con su sueldo fijo ya no podrá comprar lo mismo que ayer, alguien le robó su poder adquisitivo: fue el gobierno; Segundo para que una moneda sea sana, es decir, que no pierda su poder adquisitivo, no se debe imprimir dinero, salvo para reposición de billetes viejos; Tercero el banco central, es decir, el que tiene el monopolio de imprimir billetes, debe estar en manos privadas; Cuarto el Banco Central no es para resolver problemas de pobreza, crecimiento o inversión. Su única función es conservar fija la cantidad de dinero, para que la unidad monetaria no pierda valor. Puede aumentar la cantidad de billetes, pero no la cantidad de dinero. Quiere decir que un billete de a cien se puede fraccionar en cien billetes de un peso. Pero se debe quemar el billete de a cien. Así, aumenta sin límites la cantidad de billetes, pero no la cantidad de dinero.”
La óptica de la Teoría Monetaria Moderna contraria a las dos planteamientos teóricos anteriores, según la profesora de economía en la Stony Book University Stephanie Kelton señale que: “…..establece que para los Estados es el emisor monopolista de moneda fiduciaria y los déficit fiscales son buenos para la economía, es decir, plantea sustituir el enfoque actual, marcado por la obsesión con los resultados presupuestarios, por otro que priorice los resultados humanos sin dejar de admitir y respetar las verdaderas restricciones de recursos a las que se enfrenta la economía.”
Contra la Teoría Monetaria Moderna mencionada anteriormente, el profesor de economía Juan Ramón Rallo en la IE University plantea que: “….son completamente ilusorias y sus riesgos inflacionistas totalmente reales.” Su enfoque es de economía de mercado y por lo tanto manifiesta que el dinero es una institución que surge espontáneamente del mercado sin necesidad de que ningún Estado lo imponga de forma centralizada, asimismo, enfatiza que el dinero fiduciario no es más que un título de deuda pública que se rige por las mismas leyes que el resto de pasivos estatales y en consecuencia la amortización de la deuda pública mediante la emisión de dinero no permitirá que un Estado salga de su situación de insolvencia, sino que se constituiría en una refinanciación.
En la práctica un Banco Central generalmente utiliza una política monetaria según principios y fundamentos económicos con la finalidad de introducir o retirar dinero a la economía de acuerdo a la situación del contexto interno y externo de un país, para mantener la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda.
En nuestro país, según la Constitución Política del Estado y la ley del Banco Central de Bolivia (BCB), se determina que: “En el marco de la política económica del Estado, tiene la función de mantener la estabilidad del poder adquisitivo interno de la moneda, para contribuir al desarrollo económico y social.”
El marco normativo y monetario orienta la política monetaria asumida por el BCB para el uso de instrumentos convencionales y no convencionales de orientación expansiva para mantener la liquidez, la cadena de pagos y la estabilidad económica del país. Las principales medidas adoptadas que se utilizan son: la adquisición de títulos públicos en tenencia de las AFP; la creación y aplicación del encaje legal extraordinario en caso que la cartera no se incremente según lo previsto en la normativa; la ampliación de colaterales a DPF para operaciones de reporto con el BCB; la reducción de las tasas de encaje legal para la constitución del Fondo para Créditos en moneda nacional para la Adquisición de Productos Nacionales y el pago de Servicios de Origen Nacional y el incremento del porcentaje de fondos en custodia en moneda nacional.
Mediante leyes anuales de Presupuesto General del Estado fueron aprobados créditos del BCB a las empresas públicas nacionales estratégicas. También fueron desembolsados recursos al Tesoro General de la Nación, a fondos en fideicomiso de apoyo a los gobiernos autónomos departamentales y gobiernos autónomos municipales, y créditos con financiamiento del FINPRO a empresas públicas.
Según fundamentos y principios económicos la autoridad monetaria busca mantener una tasa de inflación baja que beneficia a todos los agentes económicos principalmente a los consumidores, porque disminuye sustantivamente el impuesto inflacionario a los tenedores de saldos monetarios en moneda nacional y además se mantiene una tasa de interés nominal baja, para que también los empresarios se beneficien accediendo a líneas de crédito bancario con tasas de interés real atractivas para realizar emprendimientos nuevos. Sin embargo, si la tendencia de la tasa de inflación es hacia una baja continua se corre el riesgo de que la economía pueda caer en una recesión con efectos desfavorables para todos los agentes económicos.
La hiperinflación de la década de los 80 en el siglo XX alimentada por la emisión monetaria inorgánica y deuda pública, destruyendo la moneda nacional, el sistema de precios, producción, empleo y construyendo un mercado negro de bienes y servicios que podían acceder los que podían pagar elevados precios, escenario económico de alto costo de perdida de bienestar para toda la sociedad boliviana, fue resuelto con medidas económicas de ajustarse los cinturones todos los bolivianos, y desde entonces se mantiene la estabilidad macroeconómica, como esta señalado en la ley de leyes.
Durante el período 1985-2005 posterior a la hiperinflación y subsiguientes años se preservo la estabilidad macroeconómica. La tasa de inflación durante el período 2006 al 2021[1] van de un mínimo de 0,26 por ciento el 2009, a un máximo de 11,85 por ciento el 2008 y un promedio de 2,33 por ciento durante los diez y seis años.
Los pasivos del BCB denominado base monetaria[2] durante el período 2006-2021 registro un crecimiento importante. El mayor repunte fue de 55,5 por ciento el 2007 y el mínimo de -11,78 por ciento el 2016 y un promedio de 18,42 por ciento, casi nueve veces el promedio de la inflación.
Durante los cinco primeros meses del 2022 la tasa acumulada de inflación promedio registro 0,79 por ciento y la base monetaria se contrajo en -8,02 por ciento, nivel y tendencia que podría continuar en los siguientes meses.
La función principal de un Banco Central es conservar fija la cantidad de dinero, para que la unidad monetaria no pierda valor.
Si cada vez que se imprime un nuevo billete, se genera una sobredemanda de bienes y servicios y eso empuja los precios hacia arriba, pero los datos registrados durante el período de análisis de 16 años indicados anteriormente dicen lo contrario.
¿Cómo se explica este hecho económico?
Una narrativa sobre lo que sucedió sobre la relación entre la cantidad de dinero y la inflación es que aproximadamente durante los primeros ocho años del período 2006-2021 fue la apreciación de la moneda nacional por el elevado flujo de divisas al país por el favorable contexto externo y una política monetaria que incentivo a los agentes económicos a vender sus dólares ante la pérdida de su valor respecto a la moneda local que significó un mayor uso de la moneda nacional, tanto para transacciones como para ahorrar, generando un mayor espacio de acción para la política monetaria.
Adicionalmente es la instrumentalización de una política económica heterodoxa utilizada en el país que determina: algunos productos son regulados sus precios, es decir no varían; mantiene un stock de cantidades de algunos productos almacenados para utilizarlos cuando hay escasez y se atenué la elevación de los precios; suministra algunos insumos a bajo costo; cupos de exportación de productos de excedentes después de cubrir el mercado interno; créditos con bajas tasas de interés al sector productivo y de vivienda.
También el ingreso y salida de productos al país vía contrabando repercute en los precios y la tasa de inflación.
La continuidad de una política económica heterodoxa en el mediano y largo plazo tiene riesgos por la utilización de fuentes de financiamiento a los desequilibrios fiscales mediante créditos del Banco Central de Bolivia, desahorro público, desgaste del stock de reservas internacionales netas y elevado endeudamiento externo e interno como aconteció en el pasado en nuestro país.
Por otra parte, la realidad concreta sobre los precios de bienes y servicios en los diversos mercados internos es otra muy distinta del indicador Índice de Precios al Consumidor (IPC) que se utiliza para medir la tasa de inflación, que las familias perciben en sus ingresos y gastos.
La discrepancia entre la percepción de las familias con el costo de vida calculada con la variación relativa del IPC se debe básicamente a: se construye sobre una determinada muestra de personas en distintas ciudades sobre su preferencia de bienes y servicios; datos recolectados en un período de tiempo que es un año base sobre la cual mediante encuestas sobre la variación de los precios; la sustitución de los bienes y servicios; la aparición de nuevos bienes y cambios en la calidad.
Por lo mencionado, es importante la política monetaria para mantener la estabilidad de precios con la finalidad de contribuir a generar un nivel óptimo de producción de bienes y servicios y nivel de empleo, sincronizada con la política fiscal con principios fundamentales de evitar convertirse en una fuente de inestabilidad con políticas tributarias y de gasto público. Es decir, ambas políticas deben ser destinadas a mantener la estabilidad económica y financiera, para elevar el bienestar de la sociedad en el presente y de las futuras generaciones.
[1] Utilizando año base 2016, según publicación “Memoria de la economía boliviana 2021”.
[2] La base monetaria dinero de alto poder son pasivos del BCB que sustentan la expansión del dinero y del crédito por un efecto multiplicador. Es dinero primario, que incluye: billetes y monedas emitidas por el BCB; depósito de las entidades de intermediación financiera en el BCB (reservas bancarias) y sus tenencias de moneda nacional.
Germán Molina Diaz es economista, miembro de número de la Academia Boliviana de Ciencias Económicas, docente de la UCB e Investigador asociado del IISEC