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Opinión

Detrás de un regalo y una sonrisa: La campaña navideña potosina

14 de Enero, 2022
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EVELYN CALLAPINO GUARACHI

Cada fin de año en diferentes regiones del país se realizan campañas para repartir juguetes y chocolatadas para las/os niñas/os. Las autoridades nacionales, departamentales y municipales participan activamente en ellas con el único objetivo de promover su imagen. En sus redes sociales aparecen sus innumerables fotografías navideñas con sus respectivos “likes”. Las autoridades potosinas son un ejemplo activo de este carrusel de fin de año. La gobernación de Potosí organizó la “Jatun Campaña Navidad Tukuypaj” (Gran campaña de Navidad para todos) que contó con la presencia de grupos musicales, artistas, animadores y modelos. La entrada a cada espectáculo era “pagada” con la donación de un juguete. En algunos de ellos, las modelos invitaban a los participantes a seguir donando. Para los organizadores, el emplear jóvenes modelos, dentro de una lógica sexista, era la forma ideal de conseguir mayores y numerosas donaciones.

El gobernador del departamento Sr. Jhonny Mamani Gutiérrez tuvo una entusiasta participación en esta última campaña. Vestido con un poncho potosino blanco y el respectivo gorro de Papa Noel, inició la entrega de juguetes en el Coliseo Ciudad de Potosí. Reconociendo el aporte de las empresas privadas potosinas, el Sr. Mamani dijo que su gestión tomó la iniciativa en la organización de esta campaña y que aspiraban a recolectar más de 250,000 juguetes. También afirmó textualmente que “el mejor regalo que puede recibir una autoridad en esta Navidad es la sonrisa de un niño o una niña cuando recibe su regalito, su juguete”. Sin embargo, es necesario preguntarnos sobre la realidad de cada niña/o detrás de estas sonrisas. En realidad, más allá de estas inocentes sonrisas hay familias con cuadros diversos de precariedad material. Para el investigador Bruno Rojas más del 80% de la población trabajadora boliviana desempeña actividades informales. Muchas madres solteras trabajan de sol a sol en el comercio informal ya que no existe otra forma de generar ingresos para sostener a sus familias. Muchas madres y/o padres que con enorme tristeza no pueden comprar juguetes para sus niñas/os asisten a estas campañas con la esperanza de conseguir alguno para sus wawas.

Las brechas de desigualdad en el departamento de Potosí son muy pronunciadas. Según un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Potosí es uno de los departamentos más pobres del país. Este informe, correspondiente al 2019, señala que hay un universo creciente de potosinos (adultos y niños) que viven en una situación de extrema precariedad y de vulneración de sus derechos. Por vulneración de derechos entendemos el menor acceso a una educación de calidad, ingresos dignos, salud y servicios públicos. Muchas niñas/os potosinos que recibieron del gobernador en la campaña de diciembre un pequeño regalo de 20 o 25 bolivianos, no tienen acceso a una educación de calidad. Así, durante la pandemia, que tan duramente golpeó (y golpea aún) a nuestro departamento, esos mismos niños tuvieron enormes dificultades para sus clases virtuales. La falta de conectividad es un problema endémico en el departamento. De esa forma, antes que una política de dádivas pensada para la fotografía y la nota en las redes sociales, como tan claramente ilustra la campaña navideña, sería más provechosa que la gobernación promueva el mejoramiento de la red de internet y la conectividad rural.

El papel de la gobernación no es organizar campañas navideñas. Su verdadero rol es promover y desarrollar políticas públicas para cerrar la brecha de desigualdad que existe en Potosí. Deben ser las empresas y colectivos privados los que promuevan estos festivales navideños. La verdadera misión del Estado es canalizar las demandas sociales y promover mejores servicios a su población. Más allá de un gesto solidario, la gobernación potosina debe procurar que las/os niñas/os (urbanos y rurales) tengan acceso a una educación de calidad y que sus padres y/o madres cuenten con ingresos dignos. La entrega de juguetes por las autoridades es una actividad distractiva de su verdadera misión que es cambiar la deuda histórica que tienen con la niñez y con la población del departamento.

Evelyn Callapino Guarachi es politóloga, docente universitaria y fundadora de Mujer de Plata

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