1 de noviembre, 2015 - 14:39
Miguel Hilari: Foto - festival cinema du reel.
La Paz, 01 de noviembre (ANF).- Miguel Hilari (1985) está listo para comenzar el rodaje de su segundo documental denominado Las Edades. Hace un tiempo que el realizador boliviano ve con interés las fiestas rurales y decidió hacer una película sobre la transformación que vive la comunidad de Compañía durante la fiesta de Todos Santos.
El director es parte del Colectivo Socavón Cine y su proyecto es uno de los tres trabajos -los otros son Viejo Calavera de Kiro Russo y Antawara de Carlos Piñeiro- que serán realizados por este grupo entre finales de este año 2015 y el próximo 2016.
La opera prima de Hilari, El Corral y el viento (2014), fue muy bien recibida por la crítica y se presentó en varios festivales internacionales como el Festival Cinéma du Réel, en París (Francia) y el Buenos Aires Festival Independiente de Cine (Bafici), en Argentina.
El proyecto de Las Edades ganó el fondo de producción del Festival Latinoamericano de Cine Documental A Cielo Abierto (Fundación Patiño), realizado el año 2014 en Cochabamba.
“El jurado se decantó por el proyecto de Miguel Hilari por la claridad expuesta en su propuesta cinematográfica, por la transparencia al momento de presentar y manejar el tema, la honestidad que tiene en la aproximación a la historia y la cercanía que tiene con ella”, señaló en su momento Alba Balderrama, la gestora del novel festival, a través de un comunicado de prensa.
Esta ayuda económica para la producción documental le dio la posibilidad a Hilari de comprar equipos y concentrarse más en otras facetas del rodaje.
“He aplicado a otros fondos que no salieron, y voy a seguir aplicando a fondos que me permitan trabajar con libertad. Por eso mismo no pienso aplicar al Premio Abaroa”, señaló el realizador antes de partir en su viaje de rodaje por el altiplano y los Yungas paceños.
- ¿Cómo nació el proyecto Las edades?
Hace un tiempo veo con interés las fiestas rurales filmadas. Gracias a algunas amistades he tenido la posibilidad de filmar fiestas en la comunidad de Compañía, un lugar que me ha impactado mucho. Comercializando luego los DVD, mi vínculo con la comunidad se hizo más fuerte, y he decidido hacer una película sobre la transformación que vive la comunidad durante la fiesta de Todos Santos.
- ¿Cual es la motivación para hacer este documental? ¿Cuáles son tus búsquedas e intereses, sean cinematográficos, profesionales y humanos, en este proyecto?
Se han conjugado muchas cosas que están posibilitando la película, más allá de mi voluntad personal. Pero a mí, particularmente, me interesa la espiritualidad andina entendida no como un adorno del político de turno o una moda new-age, sino como una fuerza que verdaderamente ordena y da sentido al mundo. Creo que no conozco una palabra más hermosa que Pachakuti, y a través de la película espero acercarme a esta idea.
En el cine, una de las cosas que más me interesa es la posibilidad de filmar momentos irrepetibles de una manera única, y eso también es lo que espero practicar. Desde ya me quiero alejar de cualquier rótulo de “cine antropológico” o “cine etnográfico” con el que seguramente se va encasillar a esta película por no mostrar a burgueses caucásicos.
- ¿Puedes adelantar un poco sobre tu plan de trabajo? ¿Cómo, donde y cuando será el rodaje?
La película será filmada en la comunidad de Compañía durante 10 días. Me acompaña Joaquín Tapia (director del corto Primavera). La filmaremos entre los dos, lo que para mí es un lujo porque mi anterior película la filmé básicamente solo. Espero nunca filmar una película en la que se necesiten más personas detrás de la cámara que delante. Creo que ése es uno de los grandes problemas de nuestro cine: Hay más ficción detrás que delante de las cámaras. Mi plan de rodaje siempre será tratar de entender cómo funcionan las cosas en la realidad y responder ante ella de la mejor manera posible.
- Eres parte del colectivo cinematográfico Socavón Cine. ¿Cuál es tu participación en el grupo? ¿Cómo ves al colectivo en cuanto a formas de hacer cine?
El colectivo nos motiva y nos da fuerzas para trabajar, que al final es lo único que importa. Se ha estado hablando bastante sobre nuestro colectivo, pero honestamente creo que nos falta mucho por hacer y mucho por filmar. También soy parte del Festival de Cine Radical, y al año que viene voy a colaborar con la Escuela Popular de Cine Libre y el Colectivx Ch’ixi. Los esfuerzos colectivos me interesan mucho. Creo que la cosa va por ahí.
/MJF/NVG