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Opinión

Educación para la ignorancia

27 de Marzo, 2025
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Una de las principales responsabilidades de quienes gobiernan en los países, es proporcionar a sus ciudadanos la posibilidad de cumplir con sus derechos mínimos por lo que en la Constitución del Estado Boliviano se establece en el “Artículo 9. Son fines y funciones esenciales del Estado, además de los que establece la Constitución y la ley: inciso 5. Garantizar el acceso de las personas a la educación, a la salud y al trabajo. 

Se ha escrito desde siempre que “la educación es la base del desarrollo”, es la esencia de la sociedad por lo que una de las mayores responsabilidades de cualquier país es mantener un sistema educativo integral, vigente y acorde a las necesidades y exigencias de la sociedad y del mercado, de lo contrario su cuestionamiento generaría un motivo de incumplimiento a un derecho elemental que puede conducir al cuestionamiento e incluso al enjuiciamiento.

Para enfatizar en la importancia de la EDUCACIÓN en los países, se han tomado las algunas referencias provenientes de organismos internacionales que enfatizan en los siguiente: “La educación es un elemento fundamental para alcanzar el desarrollo sostenible de una nación. La educación es un medio para alcanzar otros objetivos de desarrollo a nivel sanitario, nutricional, ambiental y ciudadano.”, según establece la UNESCO. Para el Banco Mundial “La educación es un derecho humano y un importante motor del desarrollo. La educación es uno de los instrumentos más eficaces para reducir la pobreza y mejorar la salud.” Para la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo) “La Educación para el Desarrollo Sostenible y la Ciudadanía Global facilita la comprensión del mundo globalizado. Provoca una actitud crítica y comprometida con la realidad. Genera compromiso y corresponsabilidad en la lucha contra la pobreza.” En general, es un derecho humano, primordial para el desarrollo, eficaz para reducir la pobreza y permite asegurar la igualdad y la inclusión. 

No es necesario utilizar mayores argumentos para mostrar la importancia de la educación en los países como el nuestro, pues es posible afirmar sin ningún argumento en contrario que los gobernantes de los últimos 19 años solo han contribuido a someternos a un mayor subdesarrollo, agudizando la pobreza de nuestra población y la desigualdad y profundizando la IGNORANCIOA, pues los resultados mostrados en la prueba realizada por el Observatorio Plurinacional de Calidad Educativa (OPCE) son contundentes y lapidarios.

Estos resultados contundentes y lapidarios que comentaremos a continuación dejan ver con total claridad el daño que le hicieron a las generaciones de niños y jóvenes de nuestro país desde el año 2006 los gobernantes masistas; los que se apoderaron de los obnubilados profesores, de los pre- vendales dirigentes, de los ingenuos y testarudos padres de familia, para someter a varias generaciones desde las aulas, a una EDUCACIÓN PARA LA IGNORANCIA. Esto amerita el primer “juicio de responsabilidades” a todos los que actuaron desde los distintos poderes y cometieron el gran daño al imponerla, olvidando la falta de protección e igual dignidad de las personas previstas en la Constitución y por no garantizar el acceso a una educación de calidad.  

Uno de los argumentos para acusar y sostener un juicio para los involucrados, se aprecia en la publicación del 17 de marzo pasado en la Razón digital donde se lee “Las tasas de aprobación de estudiantes en Matemática, Química y Física son menores al 3%. Casi el 20% de los estudiantes de sexto de secundaria que participaron en la prueba diagnóstica preliminar de Matemática obtuvieron entre 0 y 20 puntos; los cuales son puntajes por debajo de la media nacional.”

“La prueba fue realizada por el Observatorio Plurinacional de Calidad Educativa (OPCE) y mostró que de cada 100 estudiantes del último año de secundaria en matemáticas y química solo 3 aprobaron y en física solo 2.” Los resultados muestran que el nivel de aprendizaje de los futuros bachilleres es tan bajo, argumento que se aprecia cuando buscan ingresar a las universidades, donde sé valida que los postulantes a estudios superiores tienen un nivel muy por debajo del requerido para continuar sus estudios; por ello, los cursos preuniversitarios hoy son una necesidad. Corresponde entonces preguntarse; ¿Cuál es el origen de este FRACASO en educación? Una respuesta casi lógica es culpar a los maestros, la otra a los propios estudiantes buscando diversas explicaciones; sin embargo, estos resultados van más allá de una prueba pues muestran las consecuencias de un Proceso de Reforma Educativa y una Ley Avelino Siñani FRACASADOS y totalmente contaminada por la maldad de quienes la aprobaron y la impusieron en nuestra enseñanza escolar. 

El perjuicio para tantos estudiantes sometidos a una ley sin consistencia se deja ver adicionalmente en otros resultados comentados por el propio director ejecutivo de la OPCE quien dijo: “Asimismo, se realizó un relevamiento de datos sobre la situación socioeconómica de los estudiantes; lo que develó que más del 50% trabaja más de seis horas; es decir que al nivel de sexto de secundaria en Bolivia hay un alto índice laboral de los estudiantes.” “Entonces, es obvio pensar que demasiada carga laboral impide a los estudiantes la retención de lo que aprenden en sus colegios. Entonces, tenemos esa hipótesis de que la falta de retención es la dependencia sobre el tema económico”. Asimismo, manifestó que: “Hay muchas formas de evaluación que están ligadas a otras actividades como horas cívicas, fiestas, actividades de otro tipo. Cuando hemos hecho la evaluación encontramos que los estudiantes aprueban la materia; pero el desempeño es bajo. Obviamente se debe a la organización del sistema educativo; pues su método de evaluación no toma en cuenta el desarrollo de los contenidos sino actividades extracurriculares”. 

POR LO EXPLICADO Y MUCHO MÁS, SOLO SE PUEDE CONCLUIR QUE: “DEBEMOS TRANSFORMAR LA EDUCACIÓN PARA LA IGNORANCIA, EN EDUCACIÓN PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE, Y ESO AMERITA UNA REVOLUCIÓN EDUCATIVA.

El autor es administrador de Empresas y Docente Emérito de la UMSA