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Innovación y Educación

Kintu: estudiantes de Unifranz desarrollan un bálsamo medicinal de coca para aliviar el resfrío

El resultado fue un bálsamo estable y funcional que conserva la textura, los pigmentos y el color natural de la planta, capaz de adaptarse a diferentes condiciones ambientales, además de cumplir su función para aliviar los síntomas del resfrío
18 de marzo, 2026 - 09:30
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El proyecto surge como una propuesta que combina conocimiento ancestral y ciencia moderna.   Foto:  Unifranz
El proyecto surge como una propuesta que combina conocimiento ancestral y ciencia moderna. Foto: Unifranz

La Paz, 18 de marzo de 2026 (AND).- Un grupo de estudiantes de la carrera de Bioquímica y Farmacia de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) desarrolló Kintu, un bálsamo fitoterapéutico elaborado a partir de extractos naturales de la hoja de coca, pensado para aliviar los síntomas del resfrío común. El producto actúa como un ungüento que ayuda a combatir la congestión nasal y, al mismo tiempo, hidratar los labios, una molestia frecuente durante los procesos gripales.

El proyecto surge como una propuesta que combina conocimiento ancestral y ciencia moderna. Según explica Yareth Fresco Ramírez, integrante del equipo investigador, “Nuestro proyecto se llama Kintu, es un bálsamo fitoterapéutico diseñado para aliviar síntomas del resfriado, como la congestión nasal y la hidratación de los labios”, sostiene la joven bioquímica.

El nombre del producto tiene un profundo significado cultural. Kintu, en quechua, significa ofrenda y fue elegido como un homenaje a la hoja de coca, una planta ancestral con amplio valor medicinal. Para los estudiantes, el desarrollo del bálsamo también representa una forma de revalorizar el conocimiento tradicional desde la investigación científica.

“Lo que nos motivó a llevar a cabo el proyecto es cambiar la narrativa alrededor de la hoja de coca. Queríamos demostrar que desde la investigación científica puede convertirse en un producto terapéutico seguro y útil. Más que un bálsamo es una forma de revalorizar nuestra identidad cultural a través de la ciencia”, explica Yareth.

El desarrollo de Kintu implicó un proceso técnico riguroso acorde con la formación farmacéutica. “El proceso que llevamos a cabo fue muy riguroso. Investigamos las propiedades químicas de la planta. Realizamos la maceración para extraer sus principios activos y trabajamos en la formulación hasta lograr la textura adecuada para asegurar una correcta liberación del compuesto. Cada decisión fue tomada con base científica”, explica Yareth.

Desde el punto de vista técnico, uno de los principales desafíos fue optimizar la extracción de los compuestos activos de la planta. Rafael Cruz López, también integrante del equipo, señala: “Más que todo la optimización del proceso de maceración, tener la cantidad de días necesarios o usar esos días para tener una maceración exitosa y poder extraer todos los alcaloides tropánicos de lo que es la planta Erythroxylum coca”.

Además, el equipo trabajó en garantizar la estabilidad físico-química del producto, a fin de “evitar que la cristalización excesiva dé una textura demasiado dura o demasiado blanda que no se adapte a distintas temperaturas”, indica Cruz López.

Los estudiantes también aplicaron controles de calidad y bioseguridad durante el proceso, para garantizar “la ausencia de contaminación microbiana biológica, dentro de los productos, además de mantener los productos estériles, hallar la densidad, incluso la viscosidad del producto para que sea exitoso”, destaca Rafael.

El resultado fue un bálsamo estable y funcional que conserva la textura, los pigmentos y el color natural de la planta, capaz de adaptarse a diferentes condiciones ambientales, además de cumplir su función para aliviar los síntomas del resfrío común. “El esfuerzo fue por parte de cada uno de nosotros y el resultado fue exitoso”, afirma Cruz López.

Aunque el proyecto cumplió sus objetivos iniciales, el equipo ya proyecta nuevas etapas de desarrollo. “En cualquier proyecto siempre se pueden realizar mejoras, pero más apunto en que las mejoras consisten en ampliar la gama de productos”, explica Cruz López, quien anticipa versiones más concentradas y una posible línea de productos cosméticos con enfoque terapéutico.

Kintu demuestra cómo la formación universitaria, combinada con identidad cultural y rigor científico, puede generar soluciones innovadoras con impacto real, posicionando a los estudiantes de Unifranz como jóvenes investigadores comprometidos con el desarrollo farmacéutico con raíz local y visión global.

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