La Paz, 23 de Julio de 2026 (AND).- ¿Puede un estudiante universitario aportar soluciones a la salud pública, mejorar la competitividad de una empresa o encontrar vacíos en las leyes del país antes de graduarse? En Bolivia, cientos de investigaciones de pregrado demuestran que sí.
Esta es la tendencia de los más de 1.200 trabajos presentados a las VI Jornadas de Investigación de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz). Elaborados en el aula, estos proyectos abarcan desde temas en salud y farmacología, hasta el análisis de las leyes y la corrupción, lo que muestra cómo la ciencia puede responder a desafíos concretos.
“Las Jornadas Unifranz de Investigación están pasando por su sexta edición, con la idea de mostrar lo que hace la universidad con sus estudiantes. Son proyectos desarrollados en diferentes asignaturas, cuentan con un docente mentor y un grupo de estudiantes que, como parte del desarrollo formal de la materia, generan proyectos y productos orientados a responder preguntas y necesidades de nuestro entorno”, explicó Lucía Alvarado, coordinadora nacional de Investigación de Unifranz.
Respuesta a la comunidad
Los temas reflejan buena parte de los desafíos que enfrenta Bolivia. En Ciencias de la Salud, por ejemplo, los proyectos nacen del trabajo directo con comunidades y centros hospitalarios, donde los estudiantes identifican necesidades y plantean propuestas de intervención. En Bioquímica y Farmacia, algunos equipos desarrollan cosméticos a partir de especies nativas y recursos naturales, mientras que en Odontología se presentaron estudios clínicos y campañas de prevención.
La investigación también llega al mundo empresarial. En las carreras de Ciencias Económicas y Empresariales, los estudiantes elaboran diagnósticos organizacionales y diseñan estrategias de marketing para fortalecer empresas y emprendimientos.
En Derecho, el enfoque está puesto en analizar la normativa vigente para identificar vacíos legales y aportar nuevas interpretaciones sobre problemáticas de interés nacional. "Esto demuestra la capacidad que tienen docentes y estudiantes para identificar vacíos legales y realizar un análisis crítico de la realidad nacional", explica Alvarado.
Las investigaciones también alcanzan áreas creativas y tecnológicas. Diseño y Tecnologías Crossmedia presentaron estudios sobre la realidad social y cultural boliviana, mientras que en Ingeniería los estudiantes desarrollaron prototipos tecnológicos.
A contra marea
La edición de este año tuvo un desafío adicional. Los conflictos sociales en Bolivia, principalmente en La Paz y El Alto, dificultaron el trabajo de campo de numerosos equipos de investigación. Muchos se vieron obligados a modificar cronogramas. Sin embargo, los equipos encontraron alternativas para continuar.
"Fue impresionante la capacidad de resiliencia tanto de docentes como de estudiantes para modificar los proyectos, cambiar el enfoque cuando fue necesario y evitar que se detuvieran", afirma Alvarado.
La experiencia, asegura, demostró que la investigación también requiere capacidad de adaptación cuando la realidad cambia inesperadamente.
Nacidos en el aula
Aunque muchas veces la producción científica suele asociarse con investigadores consolidados, las Jornadas de Investigación muestran otro escenario: buena parte de estos proyectos nacen como parte de las asignaturas de pregrado, bajo la guía de un docente que acompaña el proceso metodológico.
"Los estudiantes generan proyectos y productos orientados a responder preguntas y necesidades de nuestro entorno", explica la coordinadora.
Este modelo permite que la investigación deje de ser una actividad aislada para convertirse en una herramienta de aprendizaje y, al mismo tiempo, en un mecanismo para generar conocimiento con utilidad social.
Las jornadas no representan el final del proceso. Para muchos equipos constituyen el punto de partida hacia publicaciones científicas, congresos nacionales e internacionales y otros espacios donde los resultados pueden ser validados y compartidos con la comunidad académica.
"Tenemos una gran semilla que queremos seguir cultivando mediante publicaciones científicas y una mayor participación en eventos nacionales e internacionales", señala Alvarado.
El crecimiento del evento también se refleja en el número de trabajos recibidos. La cantidad de investigaciones presentadas obligó este año a incorporar procesos de automatización para agilizar la evaluación y reforzar el equipo responsable de la organización. Los proyectos ganadores serán anunciados a finales de julio.
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