La Paz, 11 de junio de 2026 (ANF).- La comunidad indígena Yuqui Bia-Recuate, ubicada en el municipio de Puerto Villarroel, Cochabamba, enfrenta una crítica situación sanitaria marcada por el incremento de casos de tuberculosis, secuelas respiratorias severas, deficiencias nutricionales y una alarmante prevalencia de enfermedades dentales que afecta a toda la población.
El médico Grover Laime, quien presta servicios en la comunidad desde hace aproximadamente seis años, advirtió que la tuberculosis continúa siendo la enfermedad más grave y persistente entre los 286 habitantes del pueblo Yuqui.
Según explicó, los casos registrados muestran una tendencia preocupante: mientras durante todo el año pasado se reportaron entre 10 y 12 pacientes, en lo que va de 2026 ya se han identificado ocho contagios.
“La tasa de contagio es altísima, mientras en condiciones normales se esperaría que 1 de cada 10 personas estuviera enferma, en la comunidad Yuqui la relación es de 6 ó 7 personas enfermas por cada 10”, afirmó el profesional a ANF, al señalar que la enfermedad afecta principalmente a hombres en edad productiva, entre los 20 y 50 años.
Además, existen pacientes con tuberculosis multidrogorresistente, una condición que requiere seguimiento especializado y frecuentes traslados a la ciudad de Cochabamba.
La enfermedad también continúa cobrando vidas. De acuerdo con el reporte médico, una persona falleció este año a causa de la tuberculosis y entre dos y tres murieron durante la gestión pasada.
A la gravedad de los contagios se suman las secuelas que deja la enfermedad. Laime explicó que numerosos pacientes desarrollan fibrosis pulmonar tras concluir el tratamiento, una afección irreversible que compromete severamente la capacidad respiratoria. Algunos casos son tan delicados que los pacientes dependen permanentemente de oxígeno suplementario.

El médico relató la situación de un joven de aproximadamente 23 años que no pudo ser sometido a una cirugía de hernia debido a que sus pulmones no alcanzan niveles adecuados de oxigenación.
Otro problema sanitario que afecta a la totalidad de la población es la salud bucal. Según Laime, el 100% de los habitantes presenta algún tipo de patología dental. Aunque recientemente se incorporó un odontólogo al centro de salud, todavía se gestionan los recursos para adquirir un sillón odontológico que permita brindar atención adecuada.
Las infecciones respiratorias agudas y las enfermedades diarreicas también son frecuentes. Sin embargo, el médico considera que la desnutrición constituye uno de los principales factores que agravan el cuadro general de salud.
La población mantiene prácticas tradicionales de caza y pesca, pero carece del hábito de cultivar frutas y verduras, lo que limita el acceso a alimentos frescos y dificulta la recuperación de las personas enfermas.
Esta situación coincide con las advertencias de la diputada suplente de la nación Yuqui, Dina Ie Guaguasubera, quien señaló que la tuberculosis se ha expandido en los últimos meses debido a la combinación de anemia, desnutrición y escasez alimentaria.
“La medicina sola no cura si la persona no tiene qué comer”, afirmó la legisladora indígena a ANF.
Explicó que muchas familias no logran acceder a una alimentación suficiente para acompañar los tratamientos médicos, situación agravada por los efectos del cambio climático sobre las actividades tradicionales de subsistencia.
Según Guaguasubera, la disminución de animales silvestres y la reducción de la pesca en los ríos han afectado directamente la seguridad alimentaria de la comunidad. “Hace demasiado calor y los cambios son fuertes. Los animales se alejan y ya no encontramos lo mismo que antes”, sostuvo.
A estas dificultades se suman el hacinamiento, la movilidad constante de las familias entre distintas localidades del trópico cochabambino y las limitaciones logísticas del sistema de salud, factores que complican el seguimiento de los pacientes y favorecen la propagación de enfermedades infecciosas.

/FC/JA
Articulo sin comentarios