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Innovación y Educación

15 hábitos cotidianos que aumentan el riesgo de desarrollar prediabetes sin que lo notes

La prediabetes se presenta cuando los niveles de glucosa son superiores a los normales, pero aún no alcanzan los criterios diagnósticos de diabetes. Diversos estudios muestran que esta condición puede desarrollarse durante años sin ser detectada.
1 de julio, 2026 - 14:30
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La preocupación crece especialmente entre los jóvenes.   Foto: Unifranz
La preocupación crece especialmente entre los jóvenes. Foto: Unifranz

La Paz, 1 de julio de 2026 (AND).- La prediabetes suele avanzar en silencio. No provoca síntomas evidentes en sus etapas iniciales, pero puede convertirse en la antesala de una enfermedad que afecta a millones de personas en el mundo: la diabetes tipo 2. Aunque generalmente se la asocia con niveles elevados de glucosa en sangre, especialistas advierten que detrás de esta condición existe un conjunto de hábitos cotidianos que alteran progresivamente el metabolismo y favorecen la resistencia a la insulina.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la diabetes es una enfermedad metabólica crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre que, con el tiempo, pueden causar daños en el corazón, los vasos sanguíneos, los riñones, los ojos y el sistema nervioso. La mayoría de los casos de diabetes tipo 2 están vinculados a factores modificables relacionados con el estilo de vida.

“La diabetes es una de las enfermedades más comunes en Bolivia debido a varios factores, como la falta de educación sobre hábitos saludables, la alimentación poco equilibrada y la falta de acceso a servicios de salud preventivos. Además, los cambios en el estilo de vida y la urbanización han contribuido al aumento de los casos en el país”, explica Patricia Cabaleiro, docente de Medicina de la Universidad Privada Franz Tamayo, Unifranz.

La prediabetes se presenta cuando los niveles de glucosa son superiores a los normales, pero aún no alcanzan los criterios diagnósticos de diabetes. Diversos estudios muestran que esta condición puede desarrollarse durante años sin ser detectada, mientras el organismo lucha por compensar la resistencia a la insulina.

La preocupación crece especialmente entre los jóvenes. Una investigación desarrollada por Unifranz y la Universidad de Boyacá encontró que el 28,2% de los universitarios evaluados presenta un riesgo ligeramente elevado de desarrollar diabetes tipo 2 en los próximos años. Entre los factores más frecuentes identificados se encuentran el sedentarismo, el exceso de peso y una alimentación deficiente.

“Existe el mito de que la diabetes tipo 2 afecta únicamente a personas mayores, pero los procesos metabólicos empiezan mucho antes de que aparezca el diagnóstico clínico. Detectar estos riesgos en jóvenes nos brinda una oportunidad invaluable para prevenir enfermedades crónicas y mejorar la calidad de vida futura”, señala la Dra. Patricia Avilés, directora de la carrera de Bioquímica y Farmacia de Unifranz Santa Cruz.

Los 15 hábitos que predisponen a la prediabetes

Especialistas en nutrición y salud metabólica coinciden en que estos comportamientos pueden incrementar significativamente el riesgo de desarrollar prediabetes:

  • Llevar una vida sedentaria.
  • Presentar obesidad, especialmente acumulación de grasa abdominal.
  • Consumir pocas frutas y verduras.
  • Preferir alimentos ricos en grasas y carbohidratos refinados.
  • Beber regularmente bebidas azucaradas.
  • Consumir con frecuencia productos ultraprocesados.
  • Abusar de panificados refinados.
  • Incluir habitualmente golosinas y comida rápida en la dieta.
  • Consumir carnes procesadas de manera frecuente.
  • Mantener una alimentación rica en grasas saturadas.
  • Vivir bajo estrés crónico o mal gestionado.
  • Dormir menos de seis horas o tener sueño de mala calidad.
  • Mantenerse deshidratado.
  • Utilizar determinados medicamentos sin seguimiento médico adecuado.
  • Confiar en productos etiquetados como “sin azúcar” sin revisar su contenido nutricional.

Aunque algunos de estos hábitos parecen inofensivos, todos contribuyen a generar alteraciones metabólicas que pueden derivar en resistencia a la insulina, uno de los principales mecanismos detrás de la prediabetes y la diabetes tipo 2.

El estrés, por ejemplo, tiene un impacto directo sobre el metabolismo. Cuando se vuelve crónico, el organismo libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, elevando los niveles de glucosa en sangre. Asimismo, la falta de sueño, la deshidratación y los patrones alimentarios desequilibrados favorecen alteraciones que suelen pasar desapercibidas durante años.

Los especialistas coinciden en que la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva. La evidencia científica señala que una reducción moderada del peso corporal y la realización de al menos 150 minutos semanales de actividad física pueden disminuir significativamente el riesgo de progresión hacia la diabetes tipo 2.

Cabaleiro recomienda adoptar medidas sencillas pero sostenibles. “Para prevenir esta enfermedad es importante mantener un estilo de vida saludable. Esto incluye llevar una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y fibras, limitar el consumo de alimentos procesados y azúcares agregados, mantener un peso saludable y realizar actividad física regularmente”.

La experta añade que el ejercicio no solo ayuda a controlar la glucosa, sino que mejora la sensibilidad a la insulina y favorece el mantenimiento de un peso adecuado.

Los investigadores advierten que la prevención debe comenzar mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. “Los jóvenes no deben subestimar su salud ni esperar a sentirse mal para realizar controles preventivos. La prevención, la actividad física y una alimentación consciente son las herramientas más poderosas para evitar enfermedades y construir un mejor futuro”, concluye Avilés.

Más que una condición relacionada exclusivamente con el azúcar, la prediabetes es el reflejo de hábitos acumulados durante años. Detectarlos y corregirlos a tiempo puede marcar la diferencia entre una vida saludable y el desarrollo de una enfermedad crónica que hoy afecta a millones de personas en todo el mundo.

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