El miércoles 24 de junio de 2026 a la madrugada Venezuela se vio afectada por dos terremotos devastadores, quien sabe cuándo millones de familias tenían la esperanza de agradecer a Dios por la nueva alborada para emprender nuevos retos y comunicarse con el segmento de más de siete millones que tuvieron que salir del país por la crisis que generó e sistema de Gobierno de Chávez y Maduro.
El primer terremoto se produjo en la zona de la Costa Central a las 18:04 tuvo una magnitud de 7,2 y tuvo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de Yaracuy, unos 280 kilómetros al oeste de Caracas, a una profundidad de 20,3 kilómetros.
El segundo terremoto ocurrió 39 segundos después, a solo 45 kilómetros, con epicentro cerca del municipio de Yumare. Este sismo fue más potente que el primero, alcanzando a una magnitud de 7,5.
Realmente los científicos están sorprendidos con el fenómeno: "doblete sísmico" que suele ser infrecuente.
Tras los devastadores terremotos la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha informado la madrugada del sábado que ascendió a 920 los fallecidos, 3360 heridos, 172 desaparecidos y 383 edificios afectados, y más de un centenar de edificios colapsados.
El aeropuerto internacional de Maiquetia está destruido y también las franjas de aterrizaje. Las carreteras hacia el interior de Caracas están dañadas, lo que dificulta que el apoyo solidario llegue en tiempo y espacio donde se requieren alimentos, agua, medicina, vestimenta, entre otros.
Los físicos, geólogos y expertos en sismología explican que dos terremotos consecutivos que afectaron la zona norte del país caribeño, y que estuvieron separados por tan solo 39 segundos configurarían lo que se llama "doblete sísmico" ocurre cuando se dan dos terremotos principales pero el segundo no puede ser considerado una mera réplica del primero ya sea porque ambos movimientos telúricos poseen una intensidad similar o porque sus epicentros son cercanos entre sí.
BBC Mundo William Barnhart, coordinador adjunto del Programa de Riesgos Sísmicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explicó que "Entendemos que estamos ante un doblete sísmico: dos terremotos que ocurrieron muy cerca tanto en el tiempo como en el espacio".
Se trata, así, el factor tiempo que separa a ambos sismos que también es relevante y, la clave, es su vinculación física.
En momentos de desolación, la mayor parte de los países Latinoamericanos están haciendo llegar su ayuda a Venezuela. La cooperación con equipos de rescate y unidades caninas especializadas en búsqueda y rescate de vidas humanas bajo los volúmenes de escombros serán esenciales en las zonas afectadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido como ayuda 150 millones de dólares. Ha asegurado el envío de dos buques de guerra, aviones de transporte y helicópteros y personal especializados en rescate.
El Comando Sur de EE.UU. ya está en Caracas y en los municipios golpeados por el "doblete sísmico" para supervisar las operaciones de expertos para salvar vidas y prestar asistencias humanitarias en las zonas devastadas.
España movilizó un millón de euros de ayuda y envió equipos de emergencia a Venezuela. Los lideres mundiales ofrecieron su ayuda solidaria y la Cruz Roja se vuelca con brigadas médicas y toneladas de alimentos y enseres indispensables para asistir a la población venezolana en las regiones de los terremotos.
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez subrayó el sábado la importancia recibida de los países del mundo y espera que otros se sumen con equipos de búsqueda y rescate. Guaira es la ciudad catastrófica y para Venezuela lo más importante son las personas con vida, es nuestra prioridad. También señaló que un 60% del servicio eléctrico se ha restablecido y el servicio de agua potable en la Guaira y zonas afectadas por los terremotos. Agregó que se coordinan las operaciones, especialmente cuidando las medidas de seguridad estrictas para prevenir brotes infecciosos.
En medio de tanta destrucción, cada vida salvada por los equipos de seguridad de Venezuela y las brigadas especiales de la cooperación internacional, llena el alma de esperanza a las familias del país y a la humanidad entera, que no pierde la fe en que los rescatados sean más que los silenciados sin despido de sus seres queridos.
De ahí que la cooperación internacional se considera clave para enfrentar las consecuencias desastrosas que pasan las familias venezolanas.
El Papa León XIV destinó 100 millones de euros como primer ayuda a los afectados por los terremotos y exhortó al Concilio de Obispos reunido en Roma a que la colecta del domingo se destine para los venezolanos. Subrayó el Pontífice que vive con preocupación y sigue la evolución del problema de Venezuela y, pide a la comunidad Cristina, orar por los afectados.
El Pontífice exhorta a “profundizar las raíces de nuestra fe y de nuestra misión intensa con Dios. Esto nos da la fuerza para no rendirnos y seguir transmitiendo a todos, en cualquier circunstancia su mensaje de esperanza, de amor y paz”. ¡Al mundo le hace falta!
El autor es abogado constitucionalista y defensor de DDHH