La Paz, 3 de junio de 2026 (ANF).- La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB) hizo un llamado a la unidad, la solidaridad y el diálogo para superar la crisis que atraviesa el país, durante su mensaje por la Solemnidad del Corpus Christi que se celebra mañana jueves en medio de un escenario marcado por bloqueos, desabastecimiento y creciente tensión social.
El mensaje fue presentado por el secretario general de la Conferencia Episcopal Bolviana (CEB), Giovani Arana, y el secretario general adjunto, Diego Plá.
Los obispos expresaron su preocupación por las dificultades que enfrentan miles de familias bolivianas debido a la falta de medicamentos, los problemas de abastecimiento en hospitales, la escasez y el incremento del costo de los alimentos, así como las limitaciones para acceder a combustible. También mencionaron las duras condiciones que viven transportistas, comerciantes y viajeros que permanecen varados en distintos puntos del país.
“Celebrar y venerar la Eucaristía en el contexto complejo y desafiante que vivimos actualmente en Bolivia nos interpela profundamente”, señala el mensaje difundido por la CEB, en el que se advierte sobre los múltiples sufrimientos que afectan a la población.
El pronunciamiento se conoce cuando el país cumple 34 días de conflictos y registra más de 80 puntos de bloqueo en al menos seis departamentos, situación que ha generado una creciente preocupación en diversos sectores económicos y sociales.
Los obispos reconocieron la existencia de demandas legítimas y preocupaciones reales de distintos sectores de la sociedad, pero manifestaron inquietud porque el conflicto esté profundizando la confrontación, la intolerancia y la división entre bolivianos.
“Nadie puede permanecer indiferente cuando la vida, la salud y la dignidad de las personas se ven amenazadas”, afirmaron.
En ese contexto, la Iglesia recordó que el ejemplo de Jesucristo enseña que las crisis deben enfrentarse mediante el encuentro y no mediante el enfrentamiento. “El Señor nos enseñó que el camino para superar las crisis no es la confrontación, sino el encuentro, el diálogo sincero, la búsqueda del bien común y el reconocimiento de la dignidad de cada persona”, señala el documento.
Asimismo, la Conferencia Episcopal hizo un llamado a todos los creyentes y a la población en general a reencontrarse como hermanos y a reconocer que comparten un destino común como pueblo. Los obispos advirtieron que la indiferencia frente al sufrimiento de otros no solo afecta a quienes padecen las consecuencias inmediatas de la crisis, sino que también deja secuelas para las futuras generaciones.
“Ninguna diferencia puede justificar el desprecio, la exclusión o la indiferencia frente al dolor ajeno”, enfatizaron.
La Iglesia también exhortó a fortalecer la solidaridad con las personas más afectadas por la situación actual y pidió que la fe se traduzca en acciones concretas de ayuda, servicio y compromiso con los sectores más vulnerables.
Los obispos concluyeron su mensaje encomendando al país a Jesucristo para que inspire a quienes ejercen responsabilidades de liderazgo y permita construir caminos de reconciliación, justicia y paz para todos los bolivianos.
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