La Paz, 1 de julio de 2026 (ANF).- Al menos 78 trabajadores murieron en centros mineros de Potosí durante este año, en parte por la inhalación de gases tóxicos y el desprendimiento de rocas, lo que ha vuelto a poner en debate las condiciones de seguridad en los socavones, especialmente por parte de las cooperativas, informaron fuentes oficiales.
El tema fue analizado en el programa Sin Concesiones de Radio Fides, donde especialistas y representantes de Bomberos coincidieron en que la falta de planificación, ventilación, capacitación y fiscalización explica el incremento de accidentes fatales registrados en los yacimientos, en un contexto de auge de la minería y del aumento de sus ingresos.
Las autoridades policiales de Potosí confirmaron esta semana el número de fallecimientos en las minas desde enero pasado.
El decano de la Facultad de Ingeniería Minera de la Universidad Autónoma Tomás Frías, Epifanio Mamani, atribuyó la mayor parte de las muertes a la inhalación de gases tóxicos generados tras las detonaciones, al desprendimiento de rocas y a la ausencia de programas de capacitación.
"Se hace una explotación muy tradicional y rutinaria, en la cual no se hace una planificación del laboreo minero a nivel de las cooperativas mineras. El factor fundamental de las muertes, últimamente, es la intoxicación por gases", afirmó.
Asimismo, lamentó que hayan desaparecido los programas de formación en seguridad industrial que anteriormente recibían apoyo de la cooperación internacional.
El especialista remarcó que la realidad de las cooperativas difiere de la minería privada. "En la minería privada se cumplen todas las normas de seguridad industrial", sostuvo, mientras que en muchas cooperativas los trabajadores son subcontratados, carecen de seguro social y desarrollan sus labores sin protocolos adecuados.
Además, advirtió que el Ministerio de Trabajo no cuenta con una reglamentación específica para controlar estas actividades y exigió que el Estado impulse programas permanentes de capacitación y fiscalización.
Por su parte, suboficial Edwin Chino Calderón, de la Unidad de Bomberos de Potosí, confirmó que la mayoría de los rescates corresponde a trabajadores de cooperativas y explotaciones informales.
"Las cooperativas o minería informal no realizan las capacitaciones, no tienen, en términos de seguridad industrial, no tienen nada; entonces ellos ingresan así para trabajar, ni siquiera están asegurados", señaló al explicar que muchas operaciones carecen incluso de planes de emergencia.
El efectivo también alertó sobre la falta de equipos para detectar gases tóxicos antes del ingreso a las galerías. "Hoy en día hay detectores de gas, pero son costosos; el único que tiene es la empresa Manquiri. Nosotros tampoco contamos con ese detector de gas", indicó. Añadió que esta limitación pone en riesgo tanto a los trabajadores como a los propios rescatistas, quienes en ocasiones deben ingresar a los socavones sin contar con equipos especializados.
Durante el programa también se destacó la importancia que alcanzó la minería en la economía nacional. Potosí concentra el 37% de las exportaciones de minerales y el sector desplazó a los hidrocarburos como principal fuente de divisas para el país. Sin embargo, los entrevistados coincidieron en que ese crecimiento no estuvo acompañado por mayores inversiones en seguridad laboral ni por controles efectivos sobre las cooperativas mineras.
Finalmente, Mamani insistió en que la seguridad debe ser una prioridad para el sector. "Lo mínimo que deberían hacer las cooperativas mineras es darle seguridad a los trabajadores", afirmó, al reiterar que la ventilación adecuada de los socavones, la implementación de detectores de gases, la capacitación permanente y una mayor regulación estatal son medidas indispensables para evitar que continúe aumentando el número de víctimas fatales en las minas de Potosí.
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