La Paz, 11 de junio del 2026 (ANF).- La semana pasada, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, pidió a la Asamblea Legislativa la pronta aprobación del proyecto de Ley de Estados de Excepción que envió su gobierno. Sin embargo, tras la sanción de la norma, el Ejecutivo aún no la aplica para frenar los más de 40 días de crisis humanitaria debido a los bloqueos de carreteras que ejecutan sectores radicales.
El miércoles pasado, Paz comunicó que su proyecto de Ley de Reglamentación a los Estados de Excepción tiene una lógica de “acción humanitaria”, dijo que todo el despliegue de la Policía y las Fuerzas Armadas se regirán bajo ese principio.
“Esta Ley de Reglamento para los Estados de Excepción en la patria ya ha sido enviada al Parlamento y espero que pronto sea resuelta”, dijo el primer mandatario en ese entonces.
Ante la crisis por desabastecimiento de alimentos, medicamentos y combustible que se registra principalmente en el departamento de La Paz, la Cámara de Senadores apresuró el tratamiento del proyecto de ley, aprobándola el jueves casi a medianoche.
La Cámara de Diputados, como cámara revisora, comenzó a analizarla en su Comisión de Constitución el sábado por la mañana y el pleno finalmente terminó de aprobarla en la madrugada del domingo.
El presidente demoró en promulgarla hasta el lunes, pero desde ese día no se habló concretamente sobre cuándo se aplicará la norma para poner fin a la toma de carreteras.
El diputado Carlos Alarcón sostuvo que el gobierno de Paz tenía la posibilidad de declarar el estado de excepción tras la abrogación de la “Ley Copa”, que limitaba la aplicación de esa figura constitucional.
“A pesar de eso, el presidente manda esta ley que la aprobamos en tiempo récord, pero no la promulgó el domingo, sino esperó hasta el lunes. Entonces, eso demuestra que tanto la abrogación de la 'Ley Copa', como la promulgación de la Ley de Estados de Excepción, han sido un amague del presidente, un elemento disuasivo”, aseveró Alarcón en entrevista con la ANF.
El legislador resaltó que esa estrategia no le sirvió al Gobierno porque los bloqueadores siguen tomando los caminos, agravando la situación humanitaria de millones de bolivianos.
En su última conferencia de prensa, el mandatario volvió a convocar al diálogo a los movilizados que sólo quieren su renuncia y volvió a advertir que tiene todos los instrumentos legales para devolverle el orden al país.
Existen más de 10 muertos por los más de 40 días de conflicto, muchos de ellos fallecieron en carretera por no recibir atención médica urgente. Además, el daño económico a varios sectores productivos se estima en millones de dólares por todo este tiempo en el que el Gobierno decidió no intervenir los puntos de bloqueo.
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