La Paz, 24 de julio de 2026 (ANF).- El canciller Fernando Aramayo afirmó que en el Gobierno no existe una práctica por la cual un ministro, al dejar su cargo, pase automáticamente a desempeñarse como embajador. Remarcó que las designaciones diplomáticas son una atribución exclusiva del presidente del Estado.
"Aquí no hay un tema de ahora soy ministro y luego me toca ser embajador. Eso no está escrito en ningún lugar. La designación de embajadores es prerrogativa privativa del presidente", sostuvo.
La autoridad añadió que no puede anticipar ni anunciar posibles nombramientos porque esa responsabilidad corresponde exclusivamente al jefe de Estado.
Respecto a versiones sobre una eventual designación del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, como embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), Aramayo insistió en que cualquier decisión será tomada por el presidente y seguirá el procedimiento establecido por la normativa vigente.
Explicó que, una vez definida una designación, el trámite debe ser remitido a la Asamblea Legislativa para su tratamiento, por lo que descartó que los nombramientos se realicen de manera improvisada.
"Si hubiera una decisión en ese sentido, el trámite ya hubiera sido presentado ante el Senado, como corresponde al procedimiento", señaló.
El canciller informó además que el Ministerio de Relaciones Exteriores ya priorizó 15 países para la designación gradual de embajadores y que actualmente se encuentran evaluando los perfiles de los candidatos, además de sostener conversaciones con los Estados receptores para definir las líneas de trabajo de las futuras representaciones diplomáticas.
En ese contexto, cuestionó prácticas del pasado en la designación de personal diplomático y relató que conoció casos de funcionarios que fueron enviados al exterior sin la preparación necesaria.
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