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Innovación y Educación

Project ECHO: el legado del Congreso de Salud Unifranz para fortalecer la atención médica en Bolivia

Actualmente, Project ECHO se desarrolla en más de 190 países y cuenta con más de 4.500 programas activos en áreas como salud mental, oncología, enfermedades crónicas, cuidados paliativos y atención primaria.
18 de mayo, 2026 - 19:22
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Project ECHO —Extension for Community Healthcare Outcomes— nació en la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos. Foto: Unifranz
Project ECHO —Extension for Community Healthcare Outcomes— nació en la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos. Foto: Unifranz

La Paz, 18 de mayo de 2026 (AND).- El V Congreso Internacional de Salud de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz) dejó tres grandes legados para el sistema sanitario boliviano, pero uno de los más relevantes apunta directamente a resolver una de las mayores brechas del país: el acceso desigual a atención médica especializada en provincias y zonas rurales. Se trata de la implementación del Nodo Bolivia de Project ECHO, una red internacional de telementoría clínica que busca democratizar el conocimiento médico y fortalecer el primer nivel de atención.

El anuncio se realizó en el marco del congreso “De los desafíos globales a la medicina del futuro”, que reunió en Cochabamba a especialistas de siete países para debatir sobre innovación sanitaria, telemedicina, salud mental y medicina de precisión.

Para Jimmy Venegas, decano académico de Unifranz Cochabamba, el proyecto representa un cambio de enfoque en la manera de entender los congresos académicos y la relación entre universidad y sistema de salud.

“Lo importante no es el congreso ni los talleres, sino que a partir de este congreso nosotros vamos a tener tres legados”, afirmó.

Project ECHO —Extension for Community Healthcare Outcomes— nació en la Universidad de Nuevo México, en Estados Unidos, impulsado por el médico Sanjeev Arora. Su modelo consiste en conectar especialistas con médicos generales a través de plataformas virtuales para discutir casos clínicos complejos en tiempo real. El objetivo no es reemplazar al profesional local, sino fortalecer sus capacidades para que pueda atender pacientes en su propia comunidad sin necesidad de derivaciones constantes a hospitales de tercer nivel.

“Estamos democratizando el conocimiento y facilitando el acceso a salud para las personas que más lo necesitan”, explicó Venegas.

Actualmente, Project ECHO se desarrolla en más de 190 países y cuenta con más de 4.500 programas activos en áreas como salud mental, oncología, enfermedades crónicas, cuidados paliativos y atención primaria. Según los datos expuestos durante el congreso, la red ya realizó más de nueve millones de sesiones clínicas a nivel mundial, opera mediante 1.640 hubs y 42 superhubs internacionales.

Universidades como Harvard, la Universidad de Nuevo México y la Universidad de la República de Uruguay forman parte del modelo, además de ministerios de salud, hospitales y organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En Bolivia existían experiencias pequeñas vinculadas a salud rural y dificultades del habla, pero el nodo impulsado por Unifranz busca convertirse en el principal articulador nacional del sistema.

“Ahora nosotros vamos a congregar instituciones, hospitales, alcaldías, gobernaciones, ministerios y universidades para que esto sea una realidad”, sostuvo Venegas.

El modelo cobra especial relevancia en Bolivia debido a las dificultades de acceso a especialistas en provincias y municipios alejados. Según explicó el decano académico, muchos médicos generales deben tomar decisiones complejas sin acompañamiento profesional, mientras los hospitales de referencia continúan saturados.

“¿Cómo hace un médico general para atender a un paciente con una enfermedad difícil si no tiene acceso a un especialista?”, cuestionó.

La lógica tradicional obliga al paciente a trasladarse durante horas hasta una ciudad para acceder a atención especializada, generando gastos económicos, saturación hospitalaria y retrasos diagnósticos. Project ECHO busca revertir ese esquema mediante la circulación del conocimiento y no del paciente.

“El modelo tradicional mueve al paciente hacia el hospital. El modelo ECHO mueve el conocimiento hacia las personas”, explicó Venegas.

El funcionamiento es sencillo: un médico del primer nivel presenta un caso clínico complejo mediante una plataforma virtual y especialistas nacionales e internacionales lo orientan en tiempo real sobre diagnóstico, tratamiento y manejo del paciente. De esta forma, el paciente puede recibir atención especializada sin abandonar su comunidad.

“Es una forma de llevar atención a lugares alejados a través de la tecnología y nosotros vamos a liderar ese nodo en Bolivia”, afirmó.

Durante el congreso también se desarrollaron talleres prácticos de telementoría clínica y simulaciones de sesiones ECHO, con participación de expertos internacionales y representantes del sistema público de salud.

Uno de los objetivos centrales del nodo será fortalecer programas vinculados a enfermedades crónicas y desatendidas, comenzando con áreas prioritarias como diabetes y salud mental. Para ello, Unifranz ya inició coordinaciones con especialistas internacionales y centros regionales de capacitación.

“El primer nivel de atención son esas postas alejadas que no tienen especialistas. Entonces vamos a incidir de manera muy positiva en la salud boliviana y además enfocándonos en prevención”, indicó Venegas.

El proyecto también busca descongestionar hospitales de alta complejidad y optimizar recursos sanitarios mediante un modelo colaborativo de atención médica.

“Los hospitales están cada vez más colapsados. No hay infraestructura ni especialistas suficientes para atender la demanda”, advirtió.

Según explicó el académico, el rol de Unifranz será actuar como articulador entre instituciones públicas, universidades, especialistas y organismos internacionales para garantizar la sostenibilidad del modelo en Bolivia.

“Lo más difícil es sentar al ministerio, a las gobernaciones, alcaldías, hospitales y universidades a trabajar juntos. Ese es el rol que está asumiendo Unifranz”, afirmó.

La implementación oficial del nodo comenzará en junio, cuando se realicen las primeras capacitaciones internacionales con representantes de Project ECHO y especialistas de otros países.

Para Venegas, el verdadero legado del congreso no es únicamente la creación de un nodo tecnológico, sino la construcción de una red colaborativa orientada a mejorar el acceso y la calidad de atención médica en el país.

“El legado no es el laboratorio o el nodo. El legado es todo lo que vamos a hacer a partir de ahora para generar impacto positivo en la salud de las personas”, concluyó.

 

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