La Paz, 27 de julio de 2026 (ANF).- La sobrecarga laboral, la inestabilidad contractual y la falta de recursos para atender a los pacientes están deteriorando la salud mental del personal sanitario en Bolivia, una situación que, según el psiquiatra Gonzalo Amador Rivera, trasciende el ámbito individual y refleja fallas estructurales del sistema de salud.
El también filósofo y redactor del portal Psiquiatría subterránea, advirtió que este escenario no solo afecta a médicos y enfermeras, sino que también repercute en la calidad de la atención que recibe la población. El diagnóstico coincide con el Plan Plurinacional de Salud Mental 2026-2030 del Ministerio de Salud y Deportes, que reconoce al talento humano en salud como una población prioritaria y plantea acciones para fortalecer su bienestar.
Amador explicó que la presión psicológica sobre los trabajadores sanitarios responde principalmente a tres factores: jornadas extensas y guardias saturadas, la imposibilidad de responder adecuadamente a las necesidades de los pacientes por la falta de camas, medicamentos o especialistas, y la inseguridad laboral derivada de contratos temporales y remuneraciones que, en muchos casos, no corresponden a la responsabilidad asumida.
“El problema no debe verse como una debilidad individual, sino como una falla del sistema que termina agotando al profesional”, afirmó el psiquiatra a ANF, al señalar que el estrés persistente se convierte en un riesgo para la estabilidad emocional del personal sanitario.
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