La semana que acaba de pasar, hemos inaugurado nuevos gobiernos municipales, en la Paz, se ha hecho cargo de la alcaldía el señor Dockweiler, que tiene un pasado no muy ilustre, ha sido hombre fuertemente ligado al MAS, y aunque su participación junto a ese gobierno le ha dado un realce a la imagen turística de La Paz, y de eso están muy agradecidos muchos paceños, el haber mandado, o aceptado que en cada góndola de ese hermoso sistema de transporte estuviera presente la efigie del sátrapa que quiso eternizarse en el poder, es una mancha en su curriculum. Es una muestra que estuvo entre los llunkus que convirtieron al dirigente cocalero en un monstruo egolatra.
Sin embargo se puede creer en la redención, se puede confiar en que las personas cambien, y en ese sentido, y por razones democráticas, creo que es justo y necesario dar un voto de confianza al nuevo burgomaestre.
Una columna no está para juzgar en forma global una gestión edílica, y esta no pretende hacerlo, eso si, creo que se hizo poco en un tema que me es caro, y que creo que lo es a todos los paceños que tienen amor por su ciudad, por lo que es y por lo que fue, me refiero al patrimonio arquitectónico del pasado. Aún del pasado no muy lejano, y por ende me refiero a ese patrimonio urbano, en el sentido de que no solo se deben preservar las construcciones más importantes, sino su entorno.
La Paz esta a un paso de cumplir sus quinientos años de fundación, no es poca cosa, pocas ciudades en América tienen esa larga historia, y ese es un valor que no debemos negligenciar, y mucho menos perder.
El crecimiento urbano de la segunda mitad del siglo 20 y de lo que va de este ha sido inmenso a nivel mundial, en nuestro país, no ha ido acompañado de una estética arquitectónica, producto seguro de nuestras limitaciones económicas.
Coco Velasco, un paceño que ama esta ciudad, a hecho un levantamiento fotográfico de las casas con un valor arquitectónico o un carácter histórico que todavía están en pie en el caso viejo de la ciudad, vale decir en la parte de la ciudad que fue amurallada en el siglo XVIII, y se ha topado con alrededor de 300 inmuebles que aún están ahí, eso quiere decir, que pese a la canalla acción de la punta de ignorantes insensibles y chupamedias que gobernaron este país y que infligieron esa terrible herida que son la Evo Tower, y el edificio de la Asamblea Plurinacional, todavia hay mucho para salvar, para poner en valor, y para hacer que la vida sea más bella para propios y extraños.
En el último gobierno municipal se hizo poco y lo que se hizo tuvo un retrogusto que espero no se repita, poner el color de la agrupación política a la que se pertenece en la fachada del teatro municipal, no es ni elegante, ni ético, aunque estéticamente no hubiera quedado tan mal, esperemos que en esta nueva gestión se tome en serio la preservación de este bien.
Creo que uno de los pasos importantes, seria crear un sistema que libere de impuestos ediles a todas las casas que tengan digamos, más de cien años, pero que a la vez multen de manera brutal a los dueños que no las conserven, y que las casas que no reciben esa atención, por problemas de rencillas propietarias, terminen siendo tras un período prudencial, expropiadas, y puestas a la venta, para ser compradas por quienes asuman la responsabilidad de conservarlas.
El conservar y recuperar nuestro acervo arquitectónica no solo hará nuestra vida más bella, sino que es una propuesta que entra en gran sintonía con las políticas del estado de darle ímpetu al turismo. Se de primera mano cuan atractivo es un centro histórico bien cuidado para el turista promedio que tiene capacidad adquisitiva para fortalecer la actividad.
El nuevo alcalde podría fijarse en los ejemplos que están a la vuelta de la esquina, Quito, Lima con la fundación pro Lima, y sabe ud. qué estimado lector, aunque no lo crea, con Puno, que pese a una destrucción masiva de los años setenta y ochenta, a recuperado su pequeño y no magnifico centro antiguo, y eso es parte de la oferta turística del lugar, y los puneños tienen algo que les alegra.
Hago votos porque esta gestión sea la de la recuperación del casco antiguo y demas zonas con valor arquitectónico patrimonial.
El autor es operador de turismo