Ir al contenido principal
 

Opinión

Gobierno corporativo y gestión pública

4 de Febrero, 2026
Compartir en:

Por la importancia que representa la gobernabilidad en la actual coyuntura nacional, que ha despertado un alto grado de esperanza y expectativa sobre cada paso y decisión que toman los actuales gobernantes, destacando que las grandes mayorías están dispuestas a poner de su parte e incluso hacer sacrificios si con ello avanzaremos hacia una normalidad con seguridad, confianza, participación y libertad, es imprescindible involucrarse y continuar reflexionando sobre lo que esperamos del gobierno. 

Revisando algunos de los titulares sobre las noticia generadas en nuestro país, leímos sobre la asesoría técnica y financiera que brindará el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para fortalecer la gestión gubernamental, enfocándose en el apoyo al Centro de Gobierno (CENGOB) para monitorear las prioridades del Estado, con un enfoque en la reducción del déficit fiscal y la mejora del gasto público. Puede entenderse que con este apoyo se buscará modernizar la GESTIÓN PÚBLICA y que tendrá propósitos orientados a medir el desempeño, mejorar la transparencia y reducir la burocracia. En resumen, se puede entender que habrá una orientación hacia la formulación de políticas públicas, su ejecución y el control sobre los resultados que se logren. 

Bajo estas premisas, con el propósito de orientar los procesos y procedimientos que deben seguir las autoridades, volvemos a hacer mención del concepto de GOBIERNO CORPORATIVO, mismo que bajo el significado que nos muestra Google se puede afirmar que “El gobierno corporativo en el sector público se refiere al conjunto de reglas, estructuras y procesos utilizados para dirigir, controlar, y rendir cuentas (accountability) en las organizaciones públicas, asegurando transparencia, integridad y eficiencia en el servicio. Busca proteger el interés público, optimizar la gestión de recursos y fomentar la confianza de la ciudadanía.”

Significa entonces que para gobernar el país debemos entender con total claridad el concepto de Gobierno Corporativo, pues nos da el marco integral bajo el cual se debe conducir un país y en nuestro caso particular el todavía Estado Plurinacional de Bolivia. Para ello, existe en la Ciencia Administrativa un instrumento denominado Gestión Empresarial que tomaremos como referencia para orientar sobre cómo se debe conducir un estado, para cuyo propósito veamos la siguiente explicación: “la Gestión Empresarial debe entenderse como un proceso administrativo que enfatiza en la planificación, la ejecución y el control, responde al propósito de la organización (misión) y a los objetivos medibles vinculados a esta, desarrolla procesos en procura de una mejora continua, enfatiza en la toma de decisiones, muestra los resultados cuantificables que se obtienen y los pone a disposición del control para su comparación con los objetivos, establece el grado de desempeño y el nexo con la retroalimentación.” (Jordán – Los desafíos de la gestión empresarial)

Conocemos que el actual gobierno no ha mostrado hasta ahora un “plan de gobierno” que marque los lineamientos de su actuación. Se ha comentado que solo tenía un conjunto de ideas que los analistas las atribuyeron a la inteligencia artificial. No es pertinente mirar hacia atrás, corresponde indicar que ahora con los elementos que se conocen sobre como operaba el aparato estatal, a 87 días de asumir la conducción del timón del estado, lo primero que se debe hacer es un PLAN. Cuidado, no es suficiente apagar incendios ni continuar con lo que parece improvisación. Quienes se subieron al barco deben tener claro que hacer, como hacer, con que hacer, para quien hacer, donde hacer y qué resultados obtener. Todas las respuestas deben estar en un instrumento que técnicamente se denomina “Plan Estratégico” donde se priorizarán los objetivos medibles para el largo y el corto plazo, es decir con indicadores de medición y no solo con simples enunciados.

Los objetivos de gestión para cada año con indicadores cuantitativos de medición son muy importantes porque su cumplimiento anual, contribuye y asegura el cumplimiento de los objetivos de largo plazo, están conformados por actividades y operaciones que se realizan en cada área de responsabilidad que tienen los gobernantes; es decir, los sectores en los que deben estar involucrados estableciendo las políticas públicas correspondientes. Específicamente, economía y finanzas, desarrollo productivo, inversiones, salud, educación, medio ambiente, amazonia, minería, entre otros. 

El “Plan Estratégico” refleja un conjunto de decisiones sobre el futuro, entonces a continuación se debe ejecutar lo planificado siguiendo las políticas públicas definidas, y con los resultados obtenidos se inicia el proceso de control a través del monitoreo y posteriormente la evaluación, verificando los resultados logrados, generando feedback (retroalimentación) que ajuste los objetivos siguientes, si corresponde, en función a los indicadores definidos. Con todo esto se implementa el proceso de GESTIÓN PÚBLICA.  

   

La GESTIÓN PÚBLICA que se desea ejercer con la consultoría del exministro británico Francis Maude, asumimos que esta considerando los aspectos que hemos mencionado y que la implementación del Centro de Gobierno (CENGOB), qué como herramienta de priorización y monitoreo de gestión pública, incluirá un proceso de gestión empresarial y recomendará el uso de una herramienta de gestión, el “Cuadro de Mando Integral o Balanced Scorecard”.

Esta herramienta de gestión enfatiza en la planificación con la formulación de estrategias y la definición de objetivos con sus respectivos indicadores de medición, con base a estos se ejecutan las actividades y operaciones y se logran los resultados que se comparan con los objetivos medibles a través del monitoreo y la evaluación a la conclusión del período, proponiendo un feedback de cambios y mejoras y un informe sobre el desempeño alcanzado. Destaquemos que entre las particularidades de la herramienta están el alto nivel de participación y compromiso de los equipos de trabajo, quienes actúan en todas las etapas del proceso y finalmente rinden cuentas por lo logrado, los recursos utilizados, las contribuciones a la sociedad y el impacto en el desarrollo del país.

El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, explicó que el CENGOB es básicamente “un tablero de control, donde todas las prioridades del gobierno se expresan en acciones concretas y podrán ser monitoreadas y medibles de manera transparente, para alcanzar mayor eficiencia y acabar con la burocracia estatal”. Maude por su parte “Explicó que el 10% del desafío es identificar qué se debe hacer, pero el 90% es la implementación.” (ERBOL – Ministerio de la Presidencia. Lunes 26 de enero de 2026)

Apoyados en la noticia mencionada, corresponde indicar que se entiende por “un tablero de control” afirmando que no es otra cosa que un instrumento que contiene los indicadores clave de desempeño (Kpis), métricas y datos relevantes de una empresa, en este caso del Estado Boliviano, los cuales permiten medir el nivel de cumplimiento de los resultados obtenidos cuando se los compara con los objetivos definidos en la planificación. Pero para que este instrumento sea aplicado se debe previamente recordar lo que proponen Robert S. Kaplan y David P Norton en su aporte a la Ciencia Administrativa en su libro “EL CUADRO DE MANDO INTEGRAL” The Balanced Scorecard, donde establecen que se inicia diseñando un sistema de planificación y gestión estratégica consistente en: “….un nuevo marco o estructura creado para integrar indicadores derivados de la estrategia……Sin embargo, el verdadero poder del Cuadro de Mando Integral aparece cuando se transforma de un sistema de indicadores en un sistema de gestión.”…… y concluyen indicando que “el Cuadro de Mando Integral se convierte en los cimientos para gestionar las organizaciones de la era de la información.”  

Concluimos que previamente a utilizar el instrumento de medición o “tablero de control” se deben formular las estrategias, sus objetivos y metas con indicadores de medición en un “Plan Estratégico Integral” que debe ejecutarse, recién entonces cuando se obtengan resultados, se procederá a comparar utilizando los indicadores de medición y ejercitando el feedback, para así establecer el grado de eficiencia, eficacia, economía y ética de la Gestión Gubernamental. Esperemos que los miembros del gobierno nos lean, nos escuchen, nos entiendan y consideren a la Universidad como su aliado estratégico y no actúen con la típica actitud de quien ostenta el poder.   

El autor es administrador de empresas, profesor Emérito y Director del IICCA - UMSA 

 

 

Opinión