CARLOS ARMANDO CARDOZO
“Sunchu luminaria” en el lenguaje criollo dícese de una estrella fugaz, un fuego fatuo, algo que apenas alumbra. En nuestro medio este término es usado frecuentemente en el campo político cuando se habla de promesas o compromisos que llegan a encandilar en el momento de su anuncio y posteriormente son olvidados y quedan en eso, en simples palabras al calor de las circunstancias, Chuquisaca tiene una vasta historia de caer en estas famosas sunchu luminarias.
Tras el anuncio de creación de la Empresa Pública Productiva de Envases de Vidrio de Bolivia (ENVIBOL) por Decreto Supremo 2329 del 15 de abril de 2015, en buena medida impulsada por la senadora chuquisaqueña Nélida Sifuentes recogiendo el anhelo del pueblo de Zudañez del departamento de Chuquisaca, pero también como respuesta a un compromiso pendiente del Gobierno Central con Chuquisaca en resarcimiento a la pérdida de un escaño parlamentario el año 2013, se inició un proceso a tumbos plagado de muchas incógnitas cautelosamente disimuladas por el entusiasmo y optimismo desmesurado de las autoridades locales que encabezan el proyecto.
Vayamos por pasos, el gobierno en su momento gestionó un crédito de alrededor 396.47 millones de bolivianos (Bs.), 56,9 millones de dólares americanos aproximadamente proveniente del Banco de Desarrollo Productivo (BDP), en abril del año 2015 de acuerdo a informaciones del Ministerio de la Presidencia.
En la firma de contrato Patricia Ballivián, presidenta del Servicio de Empresas Publicas Productivas (SEDEM), afirmó que la construcción de la planta de ENVIBOL en el municipio de Zudañez requería de 35 millones de dólares americanos, mismos que estaban totalmente garantizados por el Estado Nacional, la planta tendría una capacidad de producción diaria de 120 toneladas de botellas y todo tipo de envases de vidrio.
Tuvo que pasar más de un año para que en octubre de 2016 se procediera a la firma de contratos con las empresas Bottero SPA, Antonini S.R.L, Zeccheti SPA y Tiama SAS por un monto de 6.101.600 millones de dólares americanos correspondientes a la implementación de la planta de vidrio en cuestión, hacer notar que este monto representa tan solo el 17,4% del monto inicialmente señalado anteriormente por Patricia Ballivián directora del SEDEM.
Las obras cayeron en retrasos evidentes, en abril 2016 se manifestaba que las obras civiles finalizarían en abril 2017 sin embargo a esa fecha se tenía solamente un avance de 70% de propia voz de autoridades de ENVIBOL, situación totalmente negada por la senadora Sifuentes y el gerente general de la empresa, Oscar Sandi sin dar mayores explicaciones.
Las obras civiles finalizaron en julio de 2017 sin embargo surgió un problema. ¿Cómo funcionará ENVIBOL? Oscar Sandi el 06 de septiembre de 2017 anuncia que ante la imposibilidad de contar con un gasoducto en el municipio de Zudañez se opta por impulsar la misma con GLP por lo menos en los tres primeros años de iniciar su funcionamiento en previsión a que YPFB se decida en la construcción del gasoducto entre Incahuasi y Cochabamba. En respuesta Fernando Rodríguez, analista petrolero, manifestó que el solo hecho de inclinarse por el GLP le significaría una pérdida de 1,2 millones de dólares americanos anuales con relación al gas natural por ducto. Según Rodríguez existe una alternativa real de conectarse a la red de gasoducto en Taripani localizado en km 90 cerca de Zudañez, siendo el costo asumible por la propia ENVIBOL; Sifuentes al respecto respaldo la decisión de inclinarse por el GLP bajo el argumento que el costo de construir un ducto de gas para la fábrica desde la red ya existente ascendería a 30 millones de dólares americanos aproximadamente, costo que supera las posibilidades del proyecto como tal.
Finalmente, en abril de 2018 Sifuentes descarta que la planta de ENVIBOL pueda inaugurarse el próximo mayo con motivo de las fiestas por el Primer Grito Libertario de América este próximo 25 de mayo siendo necesarios unos 30 o 45 días más para poder iniciar con las operaciones de la planta de envases de vidrio; hasta la fecha se desconoce a ciencia cierta cuando se pondrá en funcionamiento. En síntesis ¿qué se puede esperar de ENVIBOL?
Primero, ENVIBOL nace por decreto y no así de un proyecto serio que determine su factibilidad económica y financiera. Estamos hablando de un compromiso político del Gobierno Central con Chuquisaca que necesitaba ser saldado. Segundo el proyecto fue improvisado desde sus inicios al no tomar en cuenta un aspecto tan importante como la disponibilidad de gas natural para alimentar la planta de Zudañez. Tercero ENVIBOL entrará con un costo de operaciones elevadísimo a consecuencia del GLP en ese sentido existe un costo de 3,6 millones de dólares para sus primeros años de funcionamiento que la empresa deberá asumir: vía costos de producción que posteriormente se traducirá en precios de venta elevados o vía subvención a través del Estado hasta que YPFB construya el gasoducto de 500 km entre Incahuasi y Cochabamba.
ENVIBOL representa el escaño parlamentario de Chuquisaca perdido el año 2013, cabe preguntarse ¿valió la pena?
Carlos Armando Cardozo
Lozada es economista,
Máster en Desarrollo Sostenible y Cambio Climático.Twitter: @CharlieCardozo