La gestión económica de Rodrigo Paz en sus primeros tres meses puede calificarse como positiva, pero frágil y aún insuficiente. Se dieron pasos importantes y acercamientos claves, pero falta aún un largo camino en reformas económicas, normativas e institucionales.
Ha sido positiva porque el gobierno logró un cambio creíble de rumbo hacia una economía más abierta al mercado, reconstruyó relaciones con organismos internacionales y tomó una decisión políticamente difícil y correcta al eliminar la subvención a los carburantes, generando ahorros fiscales y mejorando expectativas internas y externas.
Sin embargo, la gestión es frágil porque aún no se han implementado reformas estructurales profundas en materia fiscal y cambiaria. El déficit sigue siendo elevado, el Banco Central continúa financiando al TGN, las reservas líquidas son muy bajas y la economía permanece en recesión.
En síntesis:Buenas señales y decisiones iniciales, pero sin estabilización estructural garantizada.
Calificación global: POSITIVA, pero FRÁGIL
¿Por qué “positiva” y no “muy positiva”?
Porque hubo mejoras iniciales por señales y expectativas, más que por reformas estructurales consolidadas.
Razones que inclinan la balanza a positiva
1.- Cambio de rumbo creíble (expectativas):
2.- Eliminación de la subvención a carburantes (medida clave):
3.- Mayor apoyo financiero internacional (oxígeno):
4.- Mejora coyuntural de indicadores en enero 2026:
Pero la gestión es frágil y aún insuficiente
No es “muy positiva” porque faltan reformas estructurales profundas:
Resumen concreto:
“Buen cambio de rumbo y señales iniciales, pero sin reformas estructurales suficientes para garantizar estabilidad duradera.”
2. Aspectos positivos y negativos en materia económica
5 Aspectos Positivos
Ahorro fiscal y menor contrabando.
Acercamiento rápido a financiadores como el BID, CAF y JICA.
Más confianza empresarial que en el pasado.
Impulsado por exportaciones no tradicionales. Debido a mayores ingresos corrientes de corto plazo. Ambos resultados fueron más “coyunturales”.
Evita crisis inmediata de liquidez (default, crisis de balanza de pagos)
5 Aspectos Negativos
1.- No hay ajuste estructural del gasto público
El superávit de enero fue por ingresos coyunturales, no por austeridad real.
2.- BCB sigue financiando al TGN (política cuasi fiscal)
Crédito de casi Bs. 32.000 millones a 35 años compromete a futuros gobiernos.
3.- Tipo de cambio sigue desequilibrado
Dólar paralelo próximo a los Bs. 9,22 Vs referencial Bs 8,82, la escasez persiste.
4.- RIN poco diversificadas y con baja liquidez
88% oro, solo $us. 465 millones en divisas, es un riesgo alto para pagos externos. Se puede caer en un sobre endeudamiento público.
5.- Recesión continúa
1,12% en 2024 y cerca de -1% en 2025. No hay reactivación clara aún. Tampoco se evidencia hasta la fecha el PGE 2026 (reformulado) con metas macroeconómicas.
3. ANÁLISIS FODA DEL GOBIERNO DE RODRIGO PAZ
FORTALEZAS (internas del gobierno)
F1. Cambio creíble de rumbo económico
F2. Decisión política para eliminar la subvención a carburantes
F3. Reapertura de canales financieros internacionales
F4. Relación menos conflictiva con el sector productivo
OPORTUNIDADES (lo que puede aprovechar el gobierno)
O1. Financiamiento externo como palanca de estabilización
Si se usa bien, puede:
O2. Recuperación de exportaciones no tradicionales
O3. Reordenamiento del sector energético e hidrocarburos
O4. Relegitimar al BCB como autoridad técnica
Si corrige su rol cuasi fiscal, puede recuperar credibilidad interna y externa.
DEBILIDADES (problemas internos del modelo actual)
D1. Falta de un plan fiscal estructural claro
D2. Dependencia del BCB para financiar al Estado
D3. Reservas internacionales poco líquidas
D4. Gobernabilidad condicionada por presión social
Abrogación del DS 5503, muestra que reformas económicas pueden retroceder ante protestas sociales organizadas.
AMENAZAS (riesgos externos y estructurales)
A1. Riesgo país elevado (576 puntos)
Encarece cualquier financiamiento privado y desalienta inversión extranjera.
A2. Deuda pública cercana al 90% del PIB
Peligro de sobreendeudamiento si no se ordenan cuentas fiscales.
A3. Inflación aún alta (20,4% en 2025)
Sin disciplina fiscal y monetaria, puede volverse crónica.
A4. Posible crisis cambiaria si no se corrige el modelo
Dólar paralelo alto y escaso=riesgo de más inflación y fuga de capitales.
4. CONCLUSIÓN GENERAL
En tres meses, el gobierno de Rodrigo Paz:
2026 será el año decisivo:
Si hay ajuste fiscal real + reforma cambiaria ordenada + disciplina del BCB, Bolivia puede estabilizarse.
Si no, el riesgo de crisis seguirá latente.
5. RECOMENDACIONES DE POLÍTICA ECONÓMICA
Recomendación 1 — Ajuste fiscal estructural y creíble (no cosmético)
Qué debería hacer el gobierno:
1.- Reducir gasto corriente del Estado
2.- Regla fiscal gradual (2026–2028):
2026: reducir déficit significativamente respecto a 2025.
2027: déficit en tendencia, claramente descendente.
2028: déficit manejable y financiable sin el BCB.
3.- Transparencia total del gasto
Publicar trimestralmente cómo y en qué se gasta cada boliviano de deuda.
Por qué es clave:
Recomendación 2 — Reforma cambiaria ordenada y gradual
No una “devaluación brusca”, sino transición planificada.
Pasos recomendados:
Beneficios esperados:
Recomendación 3 — Recuperar reservas líquidas y autonomía del BCB
Qué debería cambiar:
Resultado buscado:
En sus primeros tres meses, el gobierno de Rodrigo Paz mostró señales positivas al cambiar el rumbo económico, eliminar la subvención a los carburantes y reabrir el financiamiento con BID, CAF y JICA, lo que mejoró expectativas y el clima con el sector privado. Sin embargo, estos avances son frágiles porque no se consolidaron reformas estructurales. El déficit fiscal sigue muy alto, el BCB continúa financiando al TGN y las reservas líquidas son críticamente bajas. El tipo de cambio permanece desequilibrado y la economía sigue en recesión, con inflación elevada y riesgo país significativo. El gran reto del gobierno es pasar de buenas señales iniciales a políticas duraderas que estabilicen las cuentas públicas y el mercado cambiario.
Bolivia tiene una ventana de oportunidad en 2026, pero solo se materializará con decisiones firmes y sostenibles. El gobierno debe implementar un ajuste fiscal creíble que reduzca el gasto corriente y establezca una regla fiscal clara, evitando soluciones temporales. Paralelamente, es necesario avanzar hacia una reforma cambiaria ordenada y gradual que acerque el tipo de cambio oficial al de mercado y elimine la escasez de dólares. Finalmente, el BCB debe recuperar su independencia, dejar de financiar al TGN y priorizar la acumulación de reservas líquidas. Con disciplina fiscal, un mercado cambiario más realista y una banca central fuerte, Bolivia podrá estabilizar su economía y sentar bases para un crecimiento sostenible.
El autor es economista, investigador y docente universitario