La Paz, 20 de mayo del 2026 (ANF).- Esta mañana, la Organización de los Estados Americanos (OEA) instaló una sesión extraordinaria para abordar la crisis social en Bolivia. El encuentro concluyó con un respaldo al gobierno del presidente Rodrigo Paz y con el llamado a defender el orden democrático y garantizar derechos fundamentales, como la salud y la alimentación de los ciudadanos.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, informó que durante la reunión Bolivia expuso ante los países miembros y observadores su preocupación por los hechos que afectan derechos fundamentales de la población.
“Hemos expresado nuestra profunda preocupación por los hechos que están amenazando gravemente el orden democrático y constitucional y la vigencia y ejercicio pleno de los derechos fundamentales de los bolivianos y bolivianas”, informó la autoridad en conferencia de prensa.
El canciller sostuvo que el Gobierno denunció ante la OEA la vulneración de derechos como el libre tránsito, el acceso a la salud y las garantías civiles y políticas de las autoridades elegidas democráticamente.
“Es un derecho reconocido en la Constitución el libre tránsito, es un derecho constitucional el derecho a la salud, es un derecho que se den garantías civiles y políticas a quienes han sido receptores del poder político que se ha definido en las urnas. Eso es lo que hemos denunciado ante la OEA”, señaló.
El viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz, fue el encargado de trasladar la postura boliviana que recibió el respaldo de varios países en la sesión extraordinaria, entre ellas República Dominicana, Brasil, Perú, Canadá, Costa Rica, Chile, México, Ecuador, Panamá, Estados Unidos y España, este último en su condición de país observador.
El ministro resaltó que las conclusiones de la Secretaría General de la OEA fueron de apoyo al gobierno constitucional de Bolivia y a la preservación del sistema democrático.
“Desde la Secretaría General de la OEA se ha condenado toda obstrucción de servicios sociales o médicos. Se ha planteado que el diálogo genuino y las instituciones fuertes son aspectos sustantivos de nuestra democracia”, subrayó.
En las últimas tres semanas, el departamento de La Paz fue víctima del bloqueo de carreteras que lo conectan con el resto del país. Producto de la medida de presión, la población sufre un desabastecimiento de medicamentos y alimentos.
Los movilizados exigen la renuncia del presidente que hace seis meses asumió el Gobierno, luego de una segunda vuelta donde ganó con más de 50% de los votos.
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