La Paz, 11 de diciembre de 2025 (ANF).- Manuel Morales Álvarez, exvocero del Conade, sostiene que es posible allanar un juicio de responsabilidades contra el expresidente Evo Morales y su gabinete por el “mayor desfalco del Fondo Indígena”.
“Si la Fiscalía fuera más allá y establecería las relaciones entre Luis Arce como ministro con el gabinete y el mismo Evo Morales, se podría allanar juicio de responsabilidades a Evo Morales y sus colaboradores”, sostuvo.
Morales Álvarez, quien plasmo la situación de esa institución en un libro titulado “Fondo Indígena: la grane estafa-propuestas desde los pueblos indígenas”, sostiene que el Ministerio Público debe establecer esas relaciones.
Por ahora, considera que es correcto el procesamiento de Luis Arce por la vía ordinaria a Luis Arce, porque los presuntos delitos por los cuales es investigado los cometió como ministro de Economía y Finanzas Públicas.
“Ha firmado todos los desembolsos al Fondo Indígena y a los dirigentes que luego traspasaron esos recursos a cuentas particulares. Arce sí es responsable junto al resto de los ministros de Evo Morales de la gran estafa del Fondo Indígena”, añadió.
Este miércoles, el exmandatario fue aprehendido y pasó la noche en las oficinas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), se acogió al silencio cuando se le solicitó hacer su declaración informativa. Este jueves se realizará su audiencia de medidas cautelares.
Morales Álvarez dijo que su responsabilidad se circunscribe a la transferencia de recursos económicos públicos a cuentas particulares y personales de los dirigente o representantes de los proyectos.
“Por ahora es correcta la detención y la investigación como ministro de Economía por su responsabilidad en las transferencias que significó el mayor desfalco del Fondo Indígena”, sostuvo.
El escándalo estalló en febrero de 2015, cuando la Contraloría General del Estado emitió un informe en el que estableció que en más de 150 proyectos verificados se encontró proyectos “fantasma”, inconclusos pese a los desembolsos y al cumplimiento de los plazos para ejecutar los mismo.
Marco Antonio Aramayo fue el único que cargó todo el peso de las irregularidades, le abrieron decenas y decenas de procesos, estuvo detenido siete años y murió en la cárcel denunciando que era víctima de una venganza política del entonces oficialista Movimiento al Socialismo. Aramayo denunció que los dirigentes y las altas autoridades del gobierno de Morales, incluida Achacollo, sabían de los manejos irregulares, pero que no asumieron ninguna medida.
/NVG/
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