La Paz, 21 de diciembre de 2025 (ANF). - La exsecretaria ejecutiva de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa y leal a Evo Morales, Juanita Ancieta, admitió que administró dos proyectos del Fondo Indígena y aseguró que ambos fueron auditados. Rechazó las acusaciones en su contra por presuntos actos de corrupción.
“Quiero poner en claro, los dos proyectos han sido auditados, los dos proyectos están cerrados ¿De qué otra forma que me demuestre? En cualquier instancia voy a demostrar mi honestidad. Han pasado once años y aquí yo lo tengo los descargos”, afirmó a través de un video difundido por Kawsachun Coca.
Tras la reactivación del caso después de más de 10 años de iniciar la investigación, el expresidente Luis Arce y la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty son investigados. La fiscalía convocará a declarar a otras ocho personas, entre ellas la exministra Nemesia Achacollo.
Ancieta reapareció luego que el diputado de APB-Súmate Diego Brañez denunció que la exdirigente dejó de asistir a las sesiones de la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba, ya que era integrante de la comisión encargada del proceso de selección de vocales del Tribunal Electoral Departamental (TED).
La exdirigente reconoció que, en 2013, esa organización se benefició con dos proyectos del Fondo Indígena. El primero era para el apoyo a la comercialización de productos agropecuarios a través de ferias comunitarias que tenía un presupuesto de Bs 10 millones.
“No se nos ha desembolsado directamente en los 10 millones de bolivianos, una primera parte fue de ocho millones y de eso se ha ejecutado especialmente. Quiero demostrar, no es que como quieren acusarnos porque tengo todos los descargos, los pueblos indígenas originarias venimos con valores y principios”, manifestó.
El segundo proyecto por Bs 600.000 que fue destinado a la capacitación de sus afiliadas para la elaboración de proyectos, aseguró que se realizaron talleres en los nueve departamentos y se presentaron los descargos correspondientes y se devolvió los saldos no fueron ejecutados.
En su criterio, las acusaciones responden a una persecución política con tintes de racismo y discriminación hacia los pueblos indígenas, dijo que ellos también tienen derecho a beneficiarse con proyectos productivos.
“Siento que es esto es una persecución política, esto es un odio, racismo por el hecho que soy del pueblo indígena originaria campesina, por el hecho que soy quechua. Como mujer me siento denigrada, soy madre de familia y no piensan que tengo una familia, van en contra de mi dignidad”, añadió.
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