Ir al contenido principal
 

Nacional Política

Analistas: Salida del Grupo de La Haya ubica a Bolivia en el bloque que respalda acciones de EEUU e Israel en Gaza

Arequipa advirtió que la nueva postura podría entrar en tensión con la propia Constitución boliviana, que establece el carácter pacifista del Estado y promueve la solución negociada de los conflictos internacionales.
6 de marzo, 2026 - 16:04
Compartir en:
Destrucción en la Franja de Gaza. Foto: France 24
Destrucción en la Franja de Gaza. Foto: France 24

La Paz, 6 de marzo de 2026 (ANF).- La decisión del Gobierno de Bolivia de retirarse del denominado Grupo de La Haya posiciona al país en el bloque internacional que respalda la ofensiva militar de Israel con apoyo de EEUU en la Franja de Gaza, que un comité del Consejo de Derechos Humanos de la ONU calificó como genocidio, señalaron analistas a ANF.

El investigador asociado del Observatorio de la Política Exterior Boliviana (OPEXBOL), Felipe Limarino, expresó su desacuerdo con la decisión de la Cancillería y calificó los argumentos oficiales para retirarse del Grupo como un “maquillaje demagógico” destinado a encubrir un alineamiento más profundo con los intereses geopolíticos de Washington y Tel Aviv.

“El retiro no responde a un tema administrativo ni a la supuesta informalidad del bloque. En realidad, es una señal política clara de alineamiento con Estados Unidos e Israel”, sostuvo el analista en contacto con ANF.

Limarino explicó que el Grupo de La Haya no es una instancia improvisada ni meramente simbólica. Se trata de un bloque conformado por varios países —entre ellos Sudáfrica, Namibia, Colombia y Cuba— creado para realizar seguimiento a resoluciones de la Corte Penal Internacional y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas relacionadas con la situación en Palestina.

Según explicó, el bloque busca ejercer presión política y diplomática para respaldar investigaciones por posibles crímenes de guerra y apoyar órdenes de arresto contra líderes israelíes, entre ellos el primer ministro Benjamín Netanyahu.

En ese contexto, el analista consideró contradictoria la explicación oficial del Gobierno boliviano, que justificó la salida señalando que el grupo carece de carácter institucional formal y que los temas de responsabilidad internacional deben tratarse dentro del sistema de las Naciones Unidas.

Para Limarino, esta argumentación incurre en lo que definió como una “contradicción performativa”.

“El gobierno afirma defender el multilateralismo, pero al mismo tiempo se retira de instancias internacionales que buscan presionar por justicia en Gaza, mientras fortalece su alineamiento con Estados Unidos, uno de los actores más críticos del multilateralismo en el sistema internacional”, afirmó.

El investigador dijo que la actual política exterior boliviana “no está priorizando los derechos humanos ni la defensa de la vida, sino la posibilidad de atraer inversión extranjera a cualquier costo”.

Foto: France24

El analista político Marcelo Arequipa coincidió en que la salida del Grupo de La Haya debe entenderse como un mensaje político deliberado del Gobierno.

Según explicó, el Ejecutivo busca enviar señales claras de acercamiento a Washington en un contexto de necesidad económica.

“Existe una contradicción evidente con el discurso del presidente, quien sostiene que las ideologías no dan de comer. En realidad, este caso demuestra que la ideología sí importa, porque para recibir cooperación técnica y económica de Estados Unidos el gobierno necesita mostrar afinidad con su política exterior”, sostuvo en contacto con ANF.

Para Arequipa, el retiro del bloque implica que Bolivia deja de respaldar activamente la causa palestina y pasa a integrarse al grupo de países que apoyan la estrategia militar de Israel en Gaza.

El analista añadió que, a diferencia de países europeos como España, que han intentado mantener posturas críticas tanto frente a regímenes autoritarios como ante invasiones militares, el gobierno boliviano ha optado por un alineamiento directo con Estados Unidos e Israel.

“En lugar de buscar un punto intermedio, el gobierno ha decidido entregarse absolutamente a esa línea diplomática”, indicó.

Advirtió que la nueva postura podría entrar en tensión con la propia Constitución boliviana, que establece el carácter pacifista del Estado y promueve la solución negociada de los conflictos internacionales.

“Por ahora se trata de una decisión política dentro de la estrategia del gobierno, pero eventualmente podría abrir un debate sobre su compatibilidad con los principios constitucionales”, explicó.

La decisión boliviana ocurre en medio de una de las crisis humanitarias más graves de los últimos años. Desde el ataque del grupo islamista Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023, el gobierno israelí lanzó una ofensiva militar a gran escala sobre la Franja de Gaza.

La operación, dirigida por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ha sido objeto de fuertes denuncias internacionales por posibles crímenes de guerra y actos de genocidio contra la población palestina.

De acuerdo con estimaciones de organismos de la ONU, el conflicto ha dejado cientos de miles de víctimas civiles, además de devastación con la destrucción masiva de viviendas, hospitales e infraestructura básica.

Además, las organizaciones humanitarias también han advertido que el bloqueo israelí sobre alimentos, agua, combustible y ayuda humanitaria ha generado niveles extremos de hambre y el colapso del sistema sanitario en el enclave palestino.

Foto: AP

/FC/JA
 

Comentarios

Articulo sin comentarios