La Paz, 21 de junio de 2026 (ANF).- La imagen tradicional del trabajador boliviano empieza a cambiar. Cada vez más jóvenes ingresan al mercado laboral desde una computadora o un teléfono móvil, ofreciendo servicios para empresas y clientes ubicados en otros países. Programadores, diseñadores, repartidores, traductores, creadores de contenido y especialistas en tecnología forman parte de una nueva economía digital que crece en Bolivia, aunque todavía con escasa regulación y protección laboral.
Alejandro Arce, investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), explicó que esta nueva generación está formada principalmente por jóvenes “nativos digitales”, con conocimientos previos en el manejo de herramientas tecnológicas. Señaló que el fenómeno no es reciente, sino que se fortaleció con la expansión del internet, el acceso a dispositivos y la reorganización de los procesos productivos después de la pandemia del COVID-19.
Según Arce, uno de los principales motores de este crecimiento es la crisis del mercado laboral tradicional. El empleo formal no genera suficientes oportunidades y la idea de que una formación académica garantiza movilidad social ascendente perdió fuerza entre las nuevas generaciones.
“Muchos jóvenes encuentran en el trabajo digital una alternativa frente a un mercado laboral estrecho”, explicó Arce a ANF. Además, destacó que la posibilidad de recibir ingresos en dólares o criptomonedas volvió atractiva esta modalidad en un contexto marcado por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la dificultad para acceder a divisas.
Esta situación permitió que Bolivia se convierta en un mercado de externalización de servicios. Trabajadores que antes debían migrar ahora pueden prestar servicios para empresas extranjeras desde el país, sin necesidad de trasladarse físicamente.

/FC//smr
Si desea acceder a la información completa de la nota, puede suscribirse al servicio de ANF desde nuestra web.
Articulo sin comentarios