La Paz, 15 de junio de 2026 (ANF).- La presencia de la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos en Bolivia genera críticas entre quienes consideran necesaria una cooperación internacional más activa contra el narcotráfico y quienes plantean límites para preservar la soberanía nacional. Mientras el Gobierno avanza en el retorno de esta agencia al país, especialistas y legisladores cuestionan el alcance real que tendrá su trabajo frente al crecimiento de las organizaciones criminales vinculadas al tráfico de drogas.
El abogado y analista en seguridad Omar Durán calificó la actual presencia de la DEA en Bolivia como un “saludo a la bandera”, al considerar que la agencia mantiene una estructura reducida que no tendría capacidad operativa suficiente para enfrentar la dimensión del narcotráfico en el país.
“Lo que tenemos ahora es prácticamente un saludo a la bandera, un blef. La DEA tiene una oficina pequeña, con unos cuantos agentes, y con esa cantidad de personal no se puede hacer un trabajo serio frente al nivel de penetración que tiene el narcotráfico”, afirmó Durán a ANF.
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