La Paz, 23 de octubre (ANF).- El nuevo representante del sistema de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Bolivia, Mauricio Ramírez, confirmó que el Programa Mundial de Alimentos (PMA) no cuenta con financiamiento para garantizar su permanencia en el país a partir del próximo año. Sin embargo dijo que la determinación podría revertirse si se logra captar recursos de los Estados miembros e incluso del sector público y privado del país.
“Es una gran preocupación desde Naciones Unidas que agencias como el PMA vea en la necesidad de pensar y tomar una decisión de esta naturaleza, principalmente por aspectos netamente financieros, no por otras razones. Una agencia como el PMA es esencial para la ayuda humanitaria en tiempos de dificultad, de crisis y emergencia, y el trabajo que hace el PMA y ha venido haciendo en el país ha sido esencial, fundamental y muy bien valorado, lamentamos mucho que el PMA esté en esta situación”, dijo Ramírez en su primer encuentro con los periodistas.
Sin embargo dijo que la permanencia del PMA en el país pasará por la posibilidad de movilizar recursos financieros para garantizar la realización de las actividades de la agencia de ayuda humanitaria a favor sobre todo de las poblaciones más vulnerables y las que resultan siendo las más afectadas por los fenómenos de El Niño y La Niña.
“Para nosotros es una situación difícil que esperamos se pueda resolver (…) pero el sistema de Naciones Unidas se financia con la contribución de los Estados miembros y es un financiamiento voluntario de los Estados miembros que dan al sistema y a las agencias, y a nivel local, igualmente se pueden recibir contribuciones del sector público y del sector privado”, dijo Ramírez.
El nuevo representante de la ONU aseguró que la situación del PMA no es la misma de las otras agencias del sistema que permanecerán en el país aportando con su trabajo en las diferentes áreas.
Pronunciamiento del PMA
El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) anunció que sus operaciones en Bolivia se van quedando sin fondos e hizo un llamado urgente a los donantes para seguir prestando asistencia a las miles de personas que padecen inseguridad alimentaria en el país, en su mayoría de zonas indígenas y rurales.
“A principios de 2015 nos vimos obligados a reducir las raciones de comidas en las escuelas debido a la falta de recursos”, dijo el representante del PMA en Bolivia, Paolo Mattei.
El representante del MAS hizo un llamado a la comunidad internacional para recibir su apoyo porque necesita con urgencia 3.2 millones de dólares para continuar sus operaciones hasta finales de 2016.
De no contar con el financiamiento mencionado, dijo que a partir de principios del próximo año, 40.000 niños no recibirán comidas escolares del PMA, lo que conllevará a graves consecuencias para su desarrollo físico y psicológico.
También se prevé que el PMA, de no contar con nuevos financiamientos, se verá obligado a suspender la alimentación suplementaria de 4.000 mujeres embarazadas y en periodo de lactancia que están en riesgo de desnutrición. Esto puede provocar el deterioro del estado nutricional de las mujeres con un impacto negativo en el desarrollo temprano de sus bebés, alerta Naciones Unidas.
El impacto también se traducirá en que 30.000 personas de comunidades rurales no recibirán la asistencia necesaria para fortalecer su capacidad de respuesta ante los desastres naturales.
El PMA trabaja con los gobiernos locales para desarrollar programas sostenibles.
Según el Estado de la Inseguridad Alimentaria en el Mundo de 2015, el nivel de subnutrición en Bolivia (15,9 %) es el más alto de América del Sur y ocupa el tercer lugar en la región de América Latina y el Caribe. El acceso limitado a los alimentos es la causa principal de la inseguridad alimentaria, cada vez más exacerbada por los desastres recurrentes.
Los grupos más vulnerables son las mujeres, los niños y los pequeños agricultores, en su mayoría indígenas, que representan el 48 por ciento de una población total de 10 millones.
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