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Economía

Mesas vacías y cuentas llenas: los bloqueos ahogan a las cafeterías en Sucre y ponen en riesgo 5 mil empleos

Zaida mantiene abiertas las puertas de su negocio con la esperanza de que la situación se resuelva pronto. Pero la incertidumbre pesa tanto como las pérdidas.
19 de junio, 2026 - 11:27
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La Paz, 19 de junio de 2026 (ANF).- Zaida limpia una vez más las mesas del Café Cosmos, ubicado frente a la plaza 25 de Mayo de Sucre. También repasa las vitrinas y acomoda los estantes. Todo luce impecable. Sin embargo, hay algo que no llega: los clientes.

Es hora del desayuno. En la carta destacan huevos, ensaladas, opciones vegetarianas y café recién preparado. Afuera, los anuncios invitan a compartir piqueos mientras se siguen los partidos del Mundial. Pero las sillas permanecen vacías. No hay turistas.

La escena se repite desde hace semanas. Primero llegaron las cancelaciones de reservas en abril. Luego, mayo transcurrió con una caída sostenida de visitantes. Junio avanza con la misma incertidumbre. A la ausencia de clientes se suma otro problema: la escasez de insumos. La leche, las verduras y las carnes comenzaron a faltar o a llegar con precios disparados por los bloqueos que mantienen interrumpidas las rutas del país.

Lo que para los promotores de los bloqueos puede ser una medida de presión política, para cientos de pequeños empresarios se ha convertido en una amenaza directa a su supervivencia, refleja el programa Periodismo Que Cuenta a través de su Facebook.

La Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Chuquisaca advirtió que alrededor de 5.000 empleos vinculados al sector servicios están en serio riesgo. 

La Federación de Empresarios Privados de Chuquisaca calculó que las pérdidas económicas ya alcanzan los 4,4 millones de dólares, una cifra que continúa creciendo mientras el conflicto se prolonga.

Fernando, propietario de otra cafetería en la calle España, resume la situación con una frase que refleja el drama cotidiano de los emprendedores. "Los ingredientes se pueden acumular; lo que no se puede acumular es la gente". Los clientes desaparecieron de los locales y con ellos se fueron las ventas que permiten cubrir salarios, alquileres y servicios básicos.

Mientras tanto, las facturas siguen llegando puntualmente. El agua, la electricidad, los alquileres y los salarios no conocen bloqueos ni pausas. Esperan ser pagados sin contemplaciones. Los ingresos, en cambio, se han reducido al mínimo.

Zaida mantiene abiertas las puertas de su negocio con la esperanza de que la situación se resuelva pronto. Pero la incertidumbre pesa tanto como las pérdidas. Porque detrás de cada carretera bloqueada hay trabajadores, emprendedores y familias que pagan el costo de una protesta cuyos efectos ya no se miden solo en kilómetros cerrados, sino en empleos amenazados, negocios vacíos y una economía que se debilita día tras día, muestra ese portal.

/Tomado de Periodismo Que Cuenta/

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