Otros sectores del transporte, gremiales, fabriles, comerciantes de la plaza Murillo, artesanos, agentes turísticos, entre otros, exigen a las autoridades que se ponga fin a las medidas de presión.
El 11 de mayo, la Central Obrera Boliviana, la Federación de Campesinos Tupac Katari y el senador suplente Nilton Condori sellaron un acuerdo para sostener las movilizaciones de manera conjunta hasta que renuncie el presidente Rodrigo Paz.
La disminución de las medidas de presión llega junto con las solicitudes de diálogo, que antes eran rechazadas, por los sectores que impulsan la renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz.
“No podemos dialogar con nuestros compañeros detenidos. Existe la voluntad política del Gobierno central; por eso se ha instalado esta mesa y se está conformando una comisión”, afirmó Argollo.
En un mensaje al inicio de la sesión, Paz agradeció la presencia de los dirigentes y subrayó la importancia de respetar las normas de convivencia para comenzar a solucionar los problemas del país.
El 11 de mayo, Condori apareció junto a la dirigencia de la COB y los campesinos Tupac Katari, suscribió un pacto para no firmar ningún acuerdo con el Gobierno y mantener las movilizaciones hasta que el presidente Rodrigo Paz renuncie.
"Queremos desmentir que hoy la Túpac Katari se esté reuniendo con el Gobierno", afirmó Salazar, al señalar que esa organización no puede actuar sin la autorización de las 20 provincias de La Paz.
La jornada pasada, la COB envió al Gobierno una carta con las “condiciones mínimas” para entablar un diálogo y superar el bloqueo de carreteras en el país; entre ellas, garantías para no ser sometidos a procesos penales.
En el mes y medio de jornadas de conflicto, impulsados por la COB, campesinos Tupac Katari y seguidores de Evo Morales, se registraron más de una decena de fallecidos en diferentes circunstancias, principalmente por el bloqueo de carreteras.
Asimismo, destacó que Argollo haya planteado una “pacificación inmediata”, por lo que le solicitó generar condiciones para atender la emergencia sanitaria y permitir el abastecimiento de alimentos y combustibles en las ciudades bloqueadas.
Estas personas que llegaron al país con chalecos azules señalando que eran parte de una misión de derechos humanos también realizaron declaraciones políticas en respaldo a los movilizados, incluso con discursos falsos.