Opinión

2 de mayo de 2017 16:25

Año Jubilar de la Virgen de Fátima


Una buena noticia para todos los devotos de la Virgen María ha sido la proclamación del Año Jubilar Centenario de la Virgen de Fátima por el Papa Francisco, adhiriéndose a la iniciativa de Mons. António Marto, Obispo de Leiría-Fátima (Portugal). Este Año Jubilar, iniciado el 27 de noviembre de 2016, terminará el 26 de noviembre de 2017, Fiesta de Cristo Rey.

El Obispo Marto explica que “el milagro más importante de Fátima no es propiamente la danza del sol, sino la conversión del corazón y de vida de tanta gente que sucede aquí sin que se vea, y que también podemos llamar la ‘danza de conversión’, al ritmo de la música de Dios que resuena en el Magnificat de la Virgen y llena de alegría”. Debemos vivir este año como “un tiempo favorable de acción de gracias por el don de la visita y del mensaje de la Virgen y por las gracias recibidas”.

La Virgen se apareció para confirmar la esperanza firme de paz. “Por eso debemos convertirnos, cambiar de actitud y revestirnos con las armas de la luz, como el rearme moral y espiritual de la conciencia de vivir la paz de Dios, la paz del corazón, la paz con los demás". 

Además subraya que debemos revivir “la experiencia de la ternura y de la misericordia de Dios, de la devoción tierna al Inmaculado Corazón de María, de conversión y de compromiso con Dios y a favor de los otros y de la paz del mundo a ejemplo de los tres pastorcitos”. 

El Prelado repite el llamado de la Virgen de Fátima a “la oración y a luchar por la paz y la defensa de la dignidad de los oprimidos y de los inocentes, víctimas de guerras y genocidios sin precedentes en la historia”.

El Papa Francisco estará presente en Fátima el próximo 13 de mayo, fecha en la que solemnemente proclamará santos a los dos pastorcitos, Francisco y Jacinta, que ya fueron considerados beatos por San Juan Pablo II el 13 de mayo del año 2000.

Ante la magnitud del actual conflicto bélico en Siria y en otros países, existe la posibilidad de desencadenarse la tercera guerra mundial de imprevisibles dimensiones. Por ello el Papa promueve la urgencia de orar a la Virgen María de Fátima pidiéndole la reconciliación entre musulmanes y católicos para alcanzar la paz en este Año Mariano Jubilar.

Recordemos que la Virgen de Fátima es venerada también por los musulmanes ya que en su libro sagrado, el Corán, se la menciona elogiosamente en varias ocasiones como la madre de Jesús. Los musulmanes son devotos de Fátima, una hija de Mahoma, casada con Alí, el cuarto de los califas musulmanes. Por eso el nombre de Fátima está muy extendido entre las mujeres musulmanas.

Ya en el siglo IX, en la época de la Reconquista en España, un distinguido joven cristiano se casó con una joven musulmana llamada Fátima que abrazó la fe católica. En gratitud por su buena elección puso el nombre Fátima a una localidad del actual Portugal, donde precisamente en 1917 tuvieron lugar las apariciones de la Virgen a los pastorcitos.

Por esa feliz coincidencia Fátima es centro mundial de peregrinaciones no solamente entre los católicos sino también entre los musulmanes, siendo la Virgen de Fátima un icono de esperanza y diálogo entre las dos mayores religiones para contribuir a la paz mundial, hoy en día amenazada por corrientes yihadistas belicistas.

Por Miguel Manzanera SJ.