Opinión

30 de abril de 2017 00:00

Huelga de hambre de presos palestinos


Israel no negociará con los presos palestinos. “Son terroristas y asesinos. No hay razón para aumentarles beneficios”, dijo el Ministro de Seguridad Pública, Guilad Erlodan. Era muy difícil esperar que alguna autoridad del autoritario régimen de ese país se conmueva ante la situación de más de 6500 prisioneros políticos.

La salida fácil "terroristas, asesinos" fue empleada por otros mandatarios en diferentes lugares del mundo para silenciar a combatientes por causas nacionalistas o contra el racismo. El caso histórico más citado es el de Nelson Mandela, acusado de actos vandálicos por el régimen apartheid de Sudáfrica para justificar el régimen de aislamiento y abusos a los que fue sometido por varias décadas en su actualmente famosa celda.

En el otro extremo, la primera ministra de un régimen de tradición democrática, Margaret Thatcher dejó morir uno a uno a jóvenes irlandeses que habían entregado los mejores años de su vida para lograr la independencia de su nación.

Entre los asuntos que más han frenado los procesos de paz en Colombia está el tema del proceso y encarcelamiento -y también la liberación- de los guerrilleros que se alzaron en armas y que para muchos cometieron violencia contra el sistema local.

¿Quiénes son los asesinos? ¿Quiénes son los terroristas? ¿Quiénes son los que ocupan territorios ajenos alentando más y más expansión con nuevos asentamientos? ¿Acaso se deja el más mínimo espacio a los palestinos para tener su territorio, patria y gobierno a lo cual tienen pleno derecho?

Euronews difundió videos con el masivo apoyo popular a los más de 1000 presos palestinos que están en huelga de hambre pidiendo atención a su situación. El mismo manifiesto fue impreso por el New York Times para reclamar por mejores condiciones en las muchas cárceles israelíes, donde los presos no reciben atención médica oportuna, se restringe la visita de los niños a sus padres, se mantienen aislados al menos a 1000 presos. Entre los encarcelados hay 300 menores, 12 parlamentarios y ¡28 periodistas!

Uno de los pedidos es aumentar a una hora los actuales 45 minutos de visita mensual ¿Podría un boliviano aceptar que su esposa, su madre, sus hijos lo vean solamente unos minutos al mes y bajo estricta vigilancia?

El líder del ayuno voluntario es Morwam Barghout, jefe del ala armada de Al Fatah y sobre todo cabeza visible de la Intifada, aquella formidable rebelión callejera que permitió al mundo volver sus ojos a ese infeliz espacio de la tierra, el Mandela palestino. Quizá su próximo presidente.

Por Lupe Cajías