Opinión

5 de abril de 2017 19:40

Bolivia amurallada


Otro bochorno para las relaciones externas del Estado Plurinacional después del apoyo incondicional al sui géneris golpe de estado en Venezuela y el papelón del improvisado Diego Pary. No necesitan construir muros para aislarnos; el gobierno se amuralla solito.

Los masistas protagonizaron otros golpes contra gobernadores y alcaldes, en algunos casos imponiendo autoridades afines a su partido pero que habían perdido en las elecciones, como en Tarija, Pando, La Guardia, Sucre, con pésimos resultados.

La neo diplomática Marianela Paco, con su clásico discurso elemental de buenos y malos, justificó la decisión oficial. Es curioso que se intente fabricar embajadores y cónsules en tres días de intensos talleres, y se acepten voceros con tantas falencias.

En el caso, militares y aduaneros detenidos en la frontera, acuden a los organismos internacionales, incluyendo a la Organización de Estados Americanos (OEA), a la cual como institución y a sus altos personeros agreden permanentemente. O en el caso de periodistas bolivianos afectados en su trabajo, invocan a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a cuyo relator- justamente de libertad de expresión- el propio Presidente Evo Morales acusó de ser parte del “cartel de la mentira”.

Lo más dramático es el aislamiento en la región. Actualmente Bolivia tiene tibias comunicaciones con Perú y con Paraguay; malas relaciones con los compradores de gas; Brasil (la frontera más larga) y con Argentina (principal destino de los migrantes bolivianos); y pésimas con Chile, nación con la que quiere abrir un diálogo en un par de años, después de insultar a su gobierno, a sus políticos, a sus entidades.

David Choquehuanca prefirió quedarse consolando a la canciller venezolana cuando quiso ingresar por la fuerza a la reunión del MERCOSUR olvidando (o ignorando) que el Cono Sur es esencial para Bolivia, cuyos intereses deberían ser más importantes para él como autoridad que su amistad con el chavismo. 

En su última reunión con los cocaleros, Morales priorizó el discurso interno agradable a sus bases en vez de mantener la cordialidad con la Unión Europea (principal mercado para productos bolivianos) que tanto lo apoyaron pero que consideran supremamente peligrosa la nueva Ley de la Coca. Y como cereza, se une a Rusia y China para bloquear la resolución sobre las armas químicas en Siria. Hace años que no tiene relaciones plenas con Estados Unidos.

Es muy difícil que el Estado Plurinacional acumule los votos que necesitaría en eventuales nuevos escenarios para el tema marítimo o para otros asuntos que lo afecten. 

Por Lupe Cajías