Opinión

6 de mayo de 2017 12:45

La verdad nos hace libres


Al recordar el Día Mundial de la Libertad de Prensa –el pasado 3 de mayo- no se busca victimizar a los periodistas sino reflexionar sobre qué es lo que el ciudadano conoce y entiende sobre lo que pasa en el país. Pues en este detalle radica también la libertad. Para que ésta se presente, es necesario que las personas sepan cuál es la verdad.

Cuando hay conflictos o pactos, injusticias o defensas, declaraciones o temas ocultos es necesario el trabajo de los mediadores. Su rol es informar, dar a conocer los datos o descubrimientos que realizan a la sociedad y, así, generar criterios sobre diferentes temáticas. Se necesita que alguien vincule, de alguna manera, a las autoridades con los ciudadanos, solo así se podrán transparentar los acontecimientos y generar un entendimiento sobre lo que pasa en un determinado contexto.

Sin embargo, la presencia de los mediadores incomoda a muchos. Cuando las verdades se dicen y éstas no convienen, lo que se intenta hacer es deslegitimar a las personas y su oficio; así sucede cuando se intenta transparentar lo incorrecto: se pone en riesgo la legitimidad de quienes dicen hacer lo correcto. De esta manera se produce un vaivén de legitimación.

El año pasado un grupo de periodistas y medios bolivianos, que normalmente investigan y presentan datos e información que pone a la luz ciertas irregularidades del Gobierno fue bautizado como el Cártel de la mentira. Este hecho deslegitima el oficio de muchos trabajadores que se dedican a buscar información y generar el anhelado entendimiento social.

Al respecto, en vez de declarar –el presidente del Estado- que los “medios que no reciben publicidad del Estado son los que mienten, insultan, difaman y desprestigian autoridades” sería pertinente explicar con claridad lo que sucede en muchos ámbitos, en vez de distraer a la gente con este tipo de declaraciones.

El 3 de mayo se recordó el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en este contexto es apropiado preguntarse si realmente contamos con esta libertad. Una de las ideas más básicas de libertad, tiene que ver con el poder de elección y la realización de la voluntad. Pero ¿cómo alguien puede elegir y ejercer su voluntad cuando no sabe cuál es la verdad real? Quizá aún no la sepamos, pero avanzaríamos como ciudadanos aplicando el lema de la conmemoración de este año: «Mentes críticas para tiempos críticos». Así, podremos evitar creer todo lo que se nos dice y reflexionar sobre las situaciones del país para aproximarnos más a la verdad. 

Fernanda Laguna Dorado es comunicadora social.