Opinión

9 de febrero de 2017 11:33

DERECHOS HUMANOS BAJO AMENAZA


En esta semana se ha suscitado un hecho alarmante respecto al respeto de la institucionalidad de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia y La Paz (APDHB-APDHLP), con la irrupción de un grupo de mineros de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia – FSTMB (y según testigos de otras personas afines al MAS) en los ambientes de la Asamblea para interrumpir una conferencia de prensa de denuncia, por parte de indígenas Tacanas, sobre la situación de un pueblo no contactado en la Amazonía Boliviana.

Tras la irrupción se quiso desconocer la autoridad de quienes representan las asambleas de DDHH y se instaló un congreso cuyas determinaciones son la toma de los ambientes invadidos de parte de la COB y los mineros de la FSTMB para este viernes 10 de febrero; en definitiva, su intención está clara: hacerse con la Asamblea de DDHH para instalar su poder y sus intereses, con la cómplice colaboración de gente afín al gobierno.

¡Qué poco respeto hay hacia las instituciones y las personas que las representan y sostienen! Todo se resuelve con prepotencia, violencia y sinrazón. Se expresan amenazas y estros grupos se creen con el derecho de vulnerar los derechos de los demás, porque tienen poder.

La situación de vulnerabilidad de la APDHB y la APDHLP, que lleva ya un tiempo largo se refuerza con la creación de asambleas paralelas, divisiones e intrigas en el seno de las instituciones y desprestigio a los y las representantes legalmente constituidos.

Pisotear una institución que nació y ha trabajado en la defensa de los DDHH y por la democracia en el país, a fuerza de vulnerar derechos, es una contradicción evidente de quienes quieren hacerse con dicha Asamblea. ¿Cómo se puede llamar alguien defensor de los DDHH y la democracia si lo que hace para afianzar su poder es todo lo contrario? Su comportamiento los delata, no les interesan los Derechos Humanos sino seguir las consignas del poder.