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14 de julio de 2017 18:56

INSA sostiene que el fenómeno que más afectó en los últimos cincos años fue la sequía

La entidad desembolsó hasta la fecha por concepto de indemnización 64 millones de bolivianos a 85 mil familias.

gobierno-prepara-plan-para-paliar-posible-tremenda-sequia_361874 Suelos afectados por la sequía. Foto: ANF

La Paz, 13 julio (ANF).- El fenómeno climático que más afectó en los últimos cinco años fue la sequía, informó el director del Instituto Nacional de Seguro Agrario (INSA), Erick Murillo. La entidad desembolsó hasta la fecha por concepto de indemnización 64 millones de bolivianos a 85 mil familias agricultoras.

“El fenómeno climático que más incide y que más superficie daña a Bolivia es la sequía, luego de estos cinco años de evaluación ¿por qué la sequía?, porque tiene un amplio espacio geográfico, en cambio la granizada y helada normalmente camina por franjas y manchas porque asumen que son regiones muy localizadas que son afectadas en términos de helada y granizada”, afirmó.

Murillo dijo que el fenómeno climático más reincidente fue la sequía, pero que este año a diferencia de 2016 disminuyó la siniestralidad del 14 al 5 por ciento.

“Estamos culminando el quinto año del seguro agrario y básicamente luego de cuatro años terminados en términos de indemnizaciones son 85 mil familias que recibieron recursos del Estado a través del seguro agrario que alcanzó a 64 millones de bolivianos pagados”, aseguró.

Los cultivos más afectados durante los cinco años de vigencia del seguro agrario dijo que fueron la papa, maíz, trigo y cebada, siendo el haba, frejol, alfalfa y avena de menos afectación. Mientras que la quinua tuvo años buenos y otro no tanto.

“Es variable, el año pasado que por el fenómeno de El Niño fue comparable solo con el 83 y 98 con la afectación por sequía, este año hemos tenido incidencia con granizada y heladas por las siembras tardías y esto principalmente por la zona altiplánica”, manifestó.  

En criterio del ejecutivo del INSA, los productores aumentaron sus niveles de resiliencia frente a los fenómenos climáticos pues mejoraron su capacidad de respuesta gracias a proyectos de agua y riego implementados entre el Gobierno nacional y los diferentes municipios.

“En los últimos 10 años se invirtió en saneamiento de la propiedad agraria, disponibilidad de tierras y suelos y seguridad jurídica, se invirtió millones en agua y sistemas de riego, y las gestiones de municipios fueron importantes para implementar Mi Agua y Mi Riego”, aseguró.

El seguro agrario indemniza a los productores con 1.000 bolivianos por hectárea perdida o severamente dañada. Cada familia puede asegurar hasta tres hectáreas como máximo y su orientación en esta modalidad gratuita que es la primera que se desarrolla en la historia de Bolivia, está orientada a proteger a la familia agricultura.

/JMC/ 


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