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Cultura y farándula

10 de enero de 2017 10:59

Muerte de Bauman genera masivos reconocimientos a su obra

Bauman estudió las clases y estratificaciones sociales y las relacionó con el desarrollo del movimiento obrero y posteriormente analizó y criticó la modernidad y dio un diagnóstico pesimista de la sociedad.

Bauman Filósofo, ensayista y sociólogo polaco Zygmunt Bauman.

La Paz, 10 de enero (ANF).- La muerte del filósofo, ensayista y sociólogo polaco Zygmunt Bauman generó masivas muestras de reconocimiento de su obra, muy influyente en las últimas décadas.

Bauman fue el creador del concepto de “modernidad líquida”, muy difundido en la filosofía y sociología de años recientes, y considerado como una forma distinta de enfrentar al denominado “postmodernismo”.

Diarios de todos los continentes, lo mismo que escritores, filósofos y políticos hicieron conocer su pesar por la muerte del pensador polaco. Bauman murió el lunes en Leeds, Gran Bretaña, a los 91 años.

Nacido en Poznan en 1925, primero huyó del nazismo y se refugió en la Unión Soviética y luego regresó a Polonia, donde se incorporó al Partido Comunista y luego fue profesor en la Universidad de Varsovia. Sus posiciones disidentes, sin embargo, hicieron que el Gobierno polaco lo persiguiera, le quitara su cátedra en la universidad y lo acusara de traición.

Las cosas se agravaron cuando en Polonia y en el resto del mundo comunista se produjo un acoso contra los judíos, Bauman, que era de esa religión, dejó su país natal y vivió en Israel dese fines de los 60, y luego en EEUU y Canadá. Finalmente, en 1971, se instaló en Inglaterra, donde fue jefe del departamento de Sociología de la Universidad de Leeds hasta su retiro en 1990. Seguía asociado a la universidad y con ella publicaba libros y organizaba conferencias. Adquirió la nacionalidad británica.

Bauman estudió las clases y estratificaciones sociales y las relacionó con el desarrollo del movimiento obrero y posteriormente analizó y criticó la modernidad y dio un diagnóstico pesimista de la sociedad, dando finalmente con el concepto de “modernidad líquida”.

En los años 90 teorizó acerca de la modernidad y propuso que ésta no puede ser contrastada con la posmodernidad sino que la humanidad ha pasado de una modernidad “sólida” a una “líquida”. Sus libros hablan de un mundo cruel y desigual, en el que la peor parte la llevan los “diferentes” y los “residuos humanos” de la globalización, que él identificó como los emigrantes, refugiados, parias, pobres, etc.

“Elegí llamar 'modernidad líquida' a la creciente convicción de que el cambio es lo único permanente y la incerteza la única certeza. La vida moderna puede adquirir diversas formas, pero lo que las une a todas es precisamente esa fragilidad, esa temporalidad, la vulnerabilidad y la inclinación al cambio constante”, dijo en una entrevista con el diario Clarín de Buenos Aires.

/ANF/


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